Cuatro meses pasaron del asesinato de Fernando Báez Sosa en la ciudad balnearia de Villa Gessell al salir de un bar. Por su muerte están presos con prisión preventiva ocho rugbiers. A pesar de los pedidos de domiciliaria por parte de sus abogados defensores, continúan en la Alcaidía La Plata N°3 en la localidad de Melchor Romero. El pare de uno de ellos, Javier Thomsen, contó que su hijo Máximo está pagando, privado de su libertad.
En diálogo con Télam, el padre de uno de los acusados explicó que los jóvenes a diferencia de gran parte de los detenidos de dicho penal- no tienen sus teléfonos celulares para que se puedan comunicar por WhatsApp con sus familias ante la prohibición de visitas por la pandemia del Covid-19. Sólo pueden hablar personalmente una hora por día por medio del teléfono de la alcaidía.
Los chicos no pueden acceder a algunos objetos por la presión mediática que hay contra ellos. Todos tienen celulares menos ellos, expresó Javier Thomsen a la agencia de medios y detalló que los ocho se encuentran en el mismo sector, separados en celdas de a dos en una alcaidía donde todas las personas están procesadas sin condena y no tienen contacto visual con otros presos.
Con respecto a los hechos que llevaron a los ocho jóvenes a prisión, el padre de uno de los acusados reconoció que fue una noche trágica. Acompaño el dolor de los padres de Fernando, pero la vida de estos diez chicos y la de sus familias, también cambió para siempre, explicó.
El mayor miedo que tengo es que no se haga justicia por la presión mediática, porque el morbo vende y los derechos se pierden por la presión mediática o la opinión pública, reflexionó y solicitó que tanto su hijo como el resto de los acusados cuenten con el debido proceso, ya que se merecen que la justicia actúe como con cualquier ser humano. Además, consideró que están ilegalmente detenidos porque no tuvieron el justo proceso desde el inicio.
Los ocho jóvenes (Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Blas Cinalli, Enzo Comelli, Ayrton Viollaz, Luciano Pertossi, Matías Benicelli y Lucas Pertossi) se encuentran imputados por homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas de Fernando y por las lesiones que sufrieron sus amigos. Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, quienes no se encuentran en prisión, fueron imputados como partícipes necesarios.






