El intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza, emitió este jueves un decreto que suspende en el distrito todo tipo de eventos culturales, deportivos y sociales y también obliga a cerrar las confiterías, bares, pubs y boliches. Por su parte, los establecimientos gastronómicos solo podrán comercializar sus productos a través de envíos a domicilio.
La drástica medida empezará a regir desde las 17 horas de mañana viernes y se extenderá en principio hasta la mañana del miércoles 25 de marzo, cuando termine el fin de semana largo. La decisión llega en el marco del agravamiento del pandemia de Coronavirus en el país, cuando el Gobierno estudia establecer la cuarentena obligatoria.
Por ahora los comercios que no pertenecen al rubro nocturno ni gastronómico podrán abrir normalmente, aunque desde el Municipio insisten a la población para que restrinja la circulación por las calles. Hasta ahora, los resultados no se ven: los vecinos todavía hacen su vida normal en la vía pública.
El Municipio también informó que siguen llegando datos de la Dirección de Migraciones sobre los vecinos que llegaron a San Vicente proveniente del exterior. Desde la Secretaría de Salud se están realizando controles con personal médico en ambulancias domicilio por domicilio para verificar el estado de salud de estas personas y el cumplimiento de la cuarentena obligatoria, aseguraron.






