San Vicente |

Tengo miedo”: la conmovedora carta de un médico de Zona Sur ante la emergencia

En diez días voy a estar intubando a los que hoy andan por las calles”, reflexionó ante las largas colas de los cajeros. Trabaja en el Hospital de San Vicente y en la Clínica Privada.

El médico de San Vicente Ignacio de la Llosa publicó el último viernes una cruda reflexión en redes sociales que se hizo viral. Es cardiólogo y trabaja en el Hospital Ramón Carrillo y en la Clínica Privada de San Vicente. Se formó en el Hospital San Martín de La Plata. Es un profesional reconocido por su trabajo en la región y su buena relación con los pacientes.

Su carta apareció en el marco de las largas colas que se vieron en los cajeros el viernes último y la enorme desobediencia a la cuarentena impuesta por el Gobierno Nacional. En diez días voy a estar intubando a muchos que hoy andan por las calles y en un mes voy a estar eligiendo a quién conecto a un respirador y a quién dejo a la buena de la naturaleza”, escribió el cardiólogo.

A continuación, la carta completa:

¡Tengo miedo! Sí, miedo, y no me da vergüenza decirlo.

Miedo a lo desconocido, a que me pase algo a mí o mis seres queridos.

Pero para algo me prepararon, para salvar vidas, para acompañar cuando ya no se pueda hacer más, para comprender y entender los problemas de los otros.

No me prepararon para lo que me pueda pasar a mí o a mi familia, y eso me da miedo.

Sí, sé que estoy preparado para cuidarme, conozco las normas de la bioseguridad y actualmente estoy leyendo todas las recomendaciones actuales en cuanto a la bioseguridad respecto del CoVid-19, y me da más miedo aún.

Me prepararon en una universidad pública y en un hospital público. Y hoy me encuentro trabajando en un hospital público. Sí, es mucho más chiquito que el que me formó, pero la calidad de profesionales y la calidad humana sigue siendo excelente y afrontaremos las consecuencias de la mejor manera.

Me da miedo que la gente subestime lo que viene. Hoy, mientras volvía del hospital, luego de hablar con el médico de terapia que me pidió si podía ayudar en la nueva UTI destinada a los pacientes críticos, veía las colas en los cajeros. Cerca de 500 personas en una cuadra, de ambas veredas, sin respetar la distancia prudencial para disminuir el riesgo de contagio. Me dio miedo, me dieron ganas de bajarme del auto y gritarles, explicarles que se separen dos metros. Si total, por más cerca que estés no va a avanzar más rápido la fila del cajero.

Me da miedo que nos sigan ninguneando a los médicos y a todos los profesionales de la salud. ¡Un bono de incentivo de $5.000 durante cuatro meses! Me da miedo que nos tomen por estúpidos, aunque sé que somos cómplices en esto.

¿Sabés qué quiero de incentivo? Quiero tener todos los equipos de seguridad a mi alcance y provistos por la institución en la cual trabajo, quiero que no me caguen a trompadas en una guardia si tardo un poco más en atender a alguien o si me quedo dormido por estar 24 horas de corrido trabajando con el stress al máximo, quiero que ni me llamen asesino si algo sale mal y no se obtiene los resultados esperados, soy humano y puedo equivocarme, quiero tener un sueldo acorde y poder trabajar en un solo lugar y no andar a las corridas de la clínica al hospital y del hospital a la clínica.

Eso sería un buen incentivo.

En diez días voy a estar intubando (metiéndoles un tubo de plástico en la tráquea para que no se mueran por asfixia) a muchos que hoy andan por las calles y en un mes voy a estar eligiendo a quién conecto a un respirador y a quién dejo a la buena de la naturaleza.

Me encantan los aplausos, que nos digan héroes y todas esas cosas. ¡¡¡Héroe las pelotas!!! ¡¡¡No tengo superpoderes!!! ¡¡¡Vos que podés, quedate en tu casa!!!

Tengo miedo. ¡¡¡Qué héroe ni ocho cuartos!!! ¡¡¡Quiero quedarme en mi casa abrazando a mis hijas!!!

Ignacio de la Llosa.

Médico Cardiólogo.

Dejá tu comentario