En el Club Deportivo San Vicente, la cuarentena no pudo detener las pelotas. Las diferentes actividades de la institución continúan con modalidades online que les permiten a los cientos de chicos que las practican mantener el ritmo deportivo y seguir encontrándose con sus compañeros y profesores a través de videoconferencias.
Arrancamos las clases online con lo mínimo. Y ahora tenemos clases todas las semanas en básquet femenino y masculino, fútbol y gimnasia artística, que son las actividades con más socios, cuenta Silvana Rocco, integrante de la Comisión Directiva del Depo. Las familias y los chicos están agradecidos porque se sienten acompañados por el club. Es muy importante que tengan un espacio para hacer deporte y para estar con amigos y sus profes. A nivel psicológico en el medio de la cuarentena les hace muy bien, agrega la dirigente.
En pocas semanas, la institución logró que los profesores empezaran a dar clases a través de la aplicación Zoom, con todos los chicos siguiendo la clase en vivo y filmándose desde sus casas. Fue un aprendizaje para las familias y para nosotros sobre cómo manejarnos con la tecnología, cuenta Mauricio Pré, de la Secretaría de Básquet Masculino. Y dice que el club se encargó de llevarles pelotas de básquet a los chicos que no tenían. Pero reconoce que alrededor de un tercio de los chicos no puede participar de la nueva modalidad, en muchos casos por no contar con dispositivos propios para seguir las clases o una conexión a Internet estable.

En el básquet femenino, arrancaron la convocatoria online a través de Instagram con el Pelota Challenge, que consistía en embocar pelotas en aros o recipientes caseros. Hubo premios en merchandising del club para las jugadoras más destacadas. Ahora seguimos con entrenamientos martes y jueves de una hora para cada categoría a través de Zoom, y sumamos trabajos técnicos individuales que las chicas se filman y mandan videos para que el profe las corrija. Y para la preparación física enviamos rutinas específicas que las jugadoras hacen dos días por semana, comentan desde el cuerpo técnico de la actividad.
En la misma sintonía, en las diferentes ramas del fútbol, que es la actividad más masiva en el Depo, también siguen con clases y rutinas a través de Zoom. Yhacen videos motivacionales con los que buscan mantener la moral alta en medio de una crisis que produce incertidumbre y angustia entre grandes y chicos. A este partido lo ganamos en equipo, en el Depo renunciar no es una opción, dice uno de los videos que difundieron, y que tiene imágenes de los chicos entrenándose de forma casera.

Al igual que en clubes de barrio a lo largo y a lo ancho del país, el Deportivo enfrenta dificultades económicas por la cuarentena. Desde la Comisión Directiva dicen que lograron implementar con éxito el pago de cuotas por medios electrónicos, una modalidad que no se utilizaba antes, y que además sumaron bonos contribución para los socios que pueden hacer un esfuerzo extra en el marco de la emergencia. Lo importante, destacan, es que la institución logra cumplir en la mayor parte con el pago de salarios a los profesores de las distintas actividades.

Mientras el club se adapta a las actividades en red, el gimnasio principal de la sede de 9 de Julio 180 se transformó en el primer Centro de Internación Extrahospitalaria de San Vicente, con decenas de camas que por ahora están vacías y que la comunidad espera que se mantengan de esa forma. Es una imagen un poco escalofriante para nosotros. Tratamos de que los chicos no la vean para que no se preocupen, reflexiona Mauricio Pré. En el club hacen lo posible para transmitir optimismo a sus jugadores porque saben que, más temprano que tarde, las camas se irán y las canchas volverán a utilizarse para su verdadero fin: la diversión.










