El Municipio de San Vicente trabaja con comerciantes locales en la elaboración de protocolos para que puedan volver a funcionar en la próxima etapa de la cuarentena, pero todavía no harán presentaciones ante el Gobierno provincial para que sean formalmente habilitados, según informaron fuentes oficiales en diálogo con El Diario Sur.
La apertura de rubros a nivel local sería tomada en bloque con los diferentes municipios de la región, tal como habrían acordado los intendentes de la tercera sección electoral en una reunión que mantuvieron el domingo último por la noche. Nicolás Mantegazza participó de ese encuentro virtual.
La idea es que si habilitamos un determinado rubro lo hagamos todos los distritos juntos, para que la gente no se desplace a comprar al lugar donde lo permiten, explicó ante El Diario Sur una fuente del área de Comercio del Municipio.

Entretanto, la situación de los comercios en el distrito es dispar. Los rubros de alimentos, como supermercados, almacenes, kioscos, fiambrerías, carnicerías, panaderías y verdulerías trabajan con normalidad desde el comienzo de la cuarentena. Lo mismo les pasa a las ferreterías, las farmacias, las casas de artículos de limpieza y los que prestan servicios de pago electrónico, que son los ítems definidos como esenciales por el DNU del presidente Alberto Fernández que regula la cuarentena.
En el resto de las variedades, como las tiendas de ropa, librerías, cotillones, pinturerías, bazares y casas de accesorios, algunos trabajan con delivery y las persianas bajas, sin permitir el ingreso de clientes, y otras permanecen sin actividad. En cualquier caso, la caída de los ingresos que experimentan es dramática.
Desde lo económico es insostenible esto, dijo ante El Diario Sur la presidenta de la Cámara de Comercio e Industria de Alejandro Korn, Alicia Gomez. Y confirmó que muchos comerciantes de la localidad ya decidieron cerrar sus negocios. Se fundieron. Hay problemas con los alquileres por inmobiliarias o dueños que presionan, y también dificultades para cobrar el ingreso de Anses, agregó Gomez, dueña de una florería. Y destacó el trabajo en conjunto con el Municipio para tratar de generar protocolos.

La situación más difícil la atraviesa el rubro gastronómico, del que dependen cientos de puestos de trabajo a nivel local. Sus representantes tuvieron una reunión este lunes en el Municipio y acordaron trabajar en la generación de un protocolo, pero no se avizora que su reapertura pueda ocurrir pronto.
En cuanto a los controles, las inspecciones municipales se centraron en supermercados, que fueron multados en casos en los que tenían mercadería vencida y productos con precios por encima de los Máximos establecidos por el Gobierno. Pero no hubo clausuras sobre comercios de otros rubros ni imputaciones por violar la cuarentena a sus dueños.








