Muchos paquetes de yerba, algunas naranjas de ombligo ycuatro galletitas Pitusas son lospocos alimentos que aparecen en la sala de ensayo/departamento de losExtracción, la banda sanvicentina de funk-rock que agita la escena regional y recibe a El Diario San Vicente para charlarsobre su flamante disco debut.
Conformada por Matías Renard, en guitarra y voz, AgustínArmán, en guitarra, los hermanos Marcos y Diego Mainero, en bajo y batería,respectivamente, y el recientemente incorporado Guillermo Pastorino, enteclados, Extracción se define: "Nosotros utilizamos el funk-rock como una base y, a través de esa base, abarcamos losestilos que nos gustan y son compatibles (soul,rhythm and blues, hard rock), y a partir de eso creamos.
"Extracción propone retomar el camino de un rock que estáestancando o se dejó de escuchar detalla Armán-. Quizá haya un montón degrupos igual de buenos o mejores, pero nosotros no tenemos acceso. Entoncesquisimos hacer lo que nos gustaría escuchar. Y creemos que, como nosotros, hayun montón de gente que quiere la misma música.
Sobre el álbum debut, homónimo de la banda, que fuerealizado de forma independiente y con pocas semanas a la venta ya llevavendidas más de 500 copias, Armán adelanta: "En el disco se ve a un grupo quese la juega porque propone algo distinto, inclusive en cada canción. No hay unafórmula repetida, no hay un patrón. Quizá comercialmente pueda llegar a ser undefecto, pero nosotros lo proponemos así.
Renard, el frontman parco que arriba del escenario genera un extraño magnetismo, reflexiona: "Eldisco está bueno porque tiene once temas, cada uno con una identidad propia. Notuvimos prejuicios en hacer un tema lento y después pasar a un hard rock bien poderoso.
Extracción como se titula el disco- es una obra que durante45 minutos pasea al oyente por una amplia amalgama de sonidos, siempresustentada en el funk-rock groovero característico de la banda. Los Mainero, responsables de esa versátil baserítmica, son los encargados de imprimir el sonido que subyace durante todo eldisco. Sobre ellos, las guitarras, los teclados y las voces proponen ununiverso distinto en cada canción. Extracción pone a bailar a quien escuche Raquetazos, a hacer pogo al que sechoque con Si la tumba y hastasorprende con Todo lo propio, unabalada atípica y cuasi-porno en la que se destacan las trompetas milesdavisianas de Lucas Albarracín. El arbitrario- punto más alto deldisco debe buscarse en la hipnótica Eltiempo no vive, en la que Renard, sutil, reza: "El tiempo no vive por esotu 'No'/ es eterno para mí. Las letras tienen, como toda la estética de labanda, una fuerte presencia de lo bizarro; según Renard, "hablan de lo quepuede le puede preocupar a cualquier filósofo: el amor, el odio, la tristeza.
También el álbum se destaca por el vistoso arte de tapa,elaborado por el artista plástico Tomás Manuel. Colaborador estable de la bandadesde los primeros flyers, Manuel afirma:"La parte gráfica le suma identidad a Extracción. Yo trato de no orientar lascanciones a mi interpretación sino amplificarlas o poetizarlas. Hay unaampliación del lenguaje musical a lo visual, que es real.
Más allá del álbum, Extracción es una banda con un granrodaje arriba de los escenarios. Actualmente preparan fechas para julio, enMonte Grande, y agosto, en Lobos, y adelantan que en septiembre presentaránformalmente su trabajo debut con una fiesta funky en el Club Deportivo SanVicente. "El vivo de la banda es distinto a lo que se puede escuchar en eldisco. Tiene nuevos arreglos, otra intensidad: es más enérgico, aseguran.
Sobre el final de la charla, Armán logra dar con una claveque precisa el fenómeno Extracción: "Nuestra música tiene capas. El público seencuentra primero con la contundencia de la base y después aparecen un montónde cosas más: lo crudo y las sutilezas. Al principio queríamos servanguardistas pero después nos dimos cuenta de que es al pedo. Es mejor dar unmensaje global en el que luego se pueda surfear más adentro.
Manuel Nieto






