Un jaguar que rechaza los vegetales y protesta porque quierecomer carne, un perro ciruela, fiel y compañero, y una rana que come chupetín yusa sobrero verde. Esos son algunos de los personajes que la banda de músicainfantil Paparulis presentó el último sábado en el Paseo del Bicentenario, enel marco del festival "¡Bailemos!, organizado por la Secretaría de Cultura,Deportes y Comunicación del Municipio.
Con su ridícula pero alegre vestimenta, que incluye mediasde fútbol, pelucas, gorros y anteojos, el trío sanvicentino avocado al públicoinfantil divirtió por más de media hora al puñado de chicos presentes en elAnfiteatro Francisco "Pancho Gandola, de la vieja estación de trenes local.Hubo coreografías, juegos y música para todos los gustos.
Paparulis está integrado por Ruben Wells, que personifica a"Timi (guitarra, voces y composición), Gastón De Laforé, que interpreta a"Tonchi (bajo y voces), y Sebastián Scrivano, que encarna a "Rickytam(percusión).
En diálogo con El Diario San Vicente, De Laforé definió aPaparulis como "un intento por mezclar personajes, historias y promover algunosestilos musicales que nos gustan, como el candombe, el rock, el ska y elfolklore argentino. "Es una idea alocada de lo que nosotros siempre quisimoshacer como chicos. Es difícil de explicar: somos nosotros y nuestra gente quenos sigue y con la que estamos en permanente en contacto, expresó el músico.
La formación lleva ya cuatro años de existencia y cuenta conun demo homónimo, con ocho canciones típicas de Paparulis. "Somos una bandajoven, independiente, y estamos muy contentos con el trabajo que estamoshaciendo, comentó De Laforé, quien, como el resto de los integrantes dePaparulis, ronda los 35 años de edad.
La mayor parte del repertorio de la banda, que suele tocar"a la gorra en espacios públicos, está compuesto por canciones propias, aunquetambién interpretan algunas presentes en el imaginario popular. "Nos gustanmucho los temas que hacemos, y por eso los laburamos siempre. Son cosasdisparatas que intentan reflejar lo que se nos ocurre. Y tenemos mucha libertadpara cantar cualquier cosa, contó De Laforé.
Acerca del trabajo que representa hacer música para niños,el bajista se explayó: "Es muy divertido porque aflora en nosotros todo eso quede chicos nos hubiese gustado; es como reflotar aquello que quedó guardado. Y ala vez es un desafío muy grande, porque el público infantil es muy sincero: unchico al que no le gustó algo, se va. Es un reto estar delante de chicos yofrecerles las canciones que los representan a ellos y que son el reflejo delniño que todavía llevamos nosotros.
Otros espectáculos
Además del show de Paparulis, en el evento, que se realizópor la tarde del sábado, hubo un taller de percusión, a cargo de Sebastián Scrivano,y también una clase abierta de bachata encabezada por Hernán Pelusso. Lacoordinación vino desde el Instituto Popular Buscaglia (la llamada Casa de laCultura), donde se dictan los talleres correspondientes a esas actividades.






