San Vicente

Los tatuajes, una tendencia que no para en la región

Brenda Alburquerque, una joven tatuadora de Alejandro Korn, cuenta los nuevos usos de un rubro que tiene cada vez más público: desde la adolescencia hasta después de los 60.

Los tatuajes, una tendencia que no para en la región
El Diario Sur

"Algunas personas se tatúan porque es una moda, otras parademostrar un afecto. Pero creo que lo más importante es llevar para siempre enla piel algo que los haya marcado”. Así habla Brenda Alburquerque, una joventatuadora de 21 años que trabaja Lejano Sur, un local de Alejandro Korn quetambién se dedica a las perforaciones.

Se trata de dos rubros que van de la mano y que desde haceya varios años están en constante crecimiento. ¿La clave? Que la adolescenciase extiende cada vez más, entonces quienes se tatúan o se hacen piercings ya noson solo los de veintipico, sino que arrancan a partir de los 15 y siguen hastalos 60. Por ahora.

"Es un trabajo rentable porque hay una gran demanda, todostienen laburo”, reconoce Marina Lange, recepcionista y perforadora en LejanoSur. La colocación de aritos puede empezar con los bebés y las niñas de todaslas edades. Los varones se anotan a partir de los 13, más o menos al mismotiempo que las chicas empiezan con los primeros piercings en la nariz o elombligo. Y a partir de los 15 ya se inauguran los tatuajes.

"También vienen señoras de más de 60 para hacerse el nombrede un nieto o cumplir alguna promesa que le hicieron a San Expedito o San LaMuerte”, comenta Brenda. Y agrega: "Lo que más sale son los nombres o frases,después vienen las flores, sobre todo las rosas, que están muy de moda”.También aparecen otros motivos que están en auge, como los simétricos, elpuntillismo y los mandalas.

Entretanto, las bandas de rock nunca abandonan la escena.Los fans de todas las edades se tatúan frases o el logotipo. Patricio Rey y susredonditos de ricota y La Renga siguen siendo las más elegidas, junto con otrasmás nuevas, como Callejeros, La Berisso y Las Pastillas del Abuelo.

En el mundo del fútbol, Boca es, por lejos, el club másimpreso en las pieles de los sanvicentinos. Lo siguen River y el resto de losgrandes. En cuanto a ídolos, el orden es claro: Maradona, Messi y Riquelme.

Aunque resulte difícil de creer, la política es otro de lostópicos elegidos. Según Brenda, todos los tatuajes que les tocó realizar enAlejandro Korn son alusivos al kirchnerismo o al peronismo. "El momento en elque más salían fue sobre el final del gobierno de Cristina, y después ni bienasumió Macri. Ahora se planchó en ese sentido”.

Por otro lado, la figura revolucionaria del "Che” Guevara,que fue furor en los años 90, ya se corrió de las preferencias de los jóvenes,para dejar paso a frases como "soltar”, "smile” o el símbolo del infinito.

Dos tendencias ganaron el rubro de los tatuajes en losúltimos años. Una es el fundido a negro o "black out”, que se trata de teñircompletamente de negro una zona amplia de la piel. El estilo se popularizógracias a la joven Candelaria Tinelli, una mediática aficionada a los tatuajes,pero todavía es poco común.

La otra novedad es el "cover up”, que quiere decir tapar untatuaje viejo. "La gente se entusiasma muchísimo con esa idea. Vienen y setatúan impulsivamente, total saben que después se lo pueden cubrir”, diceBrenda. ¿Y se tapan el nombre de las ex parejas? "Sí, pasa todo el tiempo. Unavez vino una chica y eliminó a tres ex”, asegura.

El proceso paratatuarse es simple y menos doloroso de lo que creen los ajenos al mundillo. "Eslo mismo que pasarse una ‘depilady’”, grafican en el local. No requiere ningunapreparación previa. El cliente elige el diseño y el tatuador lo imprime en unpapel, que luego usará como guía sobre la piel. Hay dos tipos de agujas: unapara las líneas y otra para el relleno. Y se utilizan tintas vegetales.

Los precios oscilan según la reputación del profesional acargo. En Lejano Sur se paga 400 pesos por un diseño mínimo, mientras que unasesión de entre dos y tres horas cuesta 2.500 pesos. Pero esos números sonínfimos al lado de lo que cobran en algunos lugares con buena fama en elcoqueto barrio de Palermo, donde los precios ascienden hasta los 25 mil pesos.