La Primera del básquet del Club Deportivo San Vicente cayócomo local ayer ante Deportivo Glew por 53 a 50. En un partidoparejo y vibrante aunque algo deslucido- los visitantes lograron imponerse enla última bola del partido.
El encuentro fue por la última fecha de la fase de grupos dela Liga de Esteban Echeverría y el Depo llegaba ya clasificado para el "Súperseis, que definirá los semifinalistas del certamen. El próximo viernes, anteun rival a definir, el equipo sanvicentino comenzará a definir su suerte decara a la parte final del campeonato.
El partido
Es cierto que el match ante Glew no era el de mayorrelevancia en la carrera del Depo hacia el título. Con la clasificación abajodel brazo y la potente racha de siete victorias al hilo, el conjunto dirigidopor Pablo Leguizamón recibía a un rival complicado, que podía servir comoinstancia de evaluación.
En ese sentido, la gran cantidad de jugadores que puso encancha el entrenador sanvicentino dio señales de que, para Deportivo, el choqueante Glew fue una suerte de "partido de prueba. Así, basquetbolistasacostumbrados a tener pocos minutos en cancha juveniles y de los otros-tuvieron un gran protagonismo durante el partido del miércoles, desplazando alos siempre vitales, como Alejandro Lunius y Rodrigo Malcorra.
El espectáculo de la lluviosa noche del miércolessanvicentino fue entretenido: un partido paloy palo lleno de imprecisiones y con baja efectividad, que redundó en unresultado ajustado y en un final para el infarto.
En el arranque, el equipo sanvicentino jugaba con Lunius,Nicolás Malcorra, Ramiro Santillán, Nicolás Lemes y Lucas Policano detitulares. Los primeros minutos eran secos, con pocos muy pocos tantos y conuna pequeña ventaja para Glew, que parecía más motivado. El ingreso de RodrigoMalcorra en el Depo, a mitad del primer cuarto, aportaba el aire y la frescuraque faltaban, pero sólo duraba unos pocos minutos. Entre idas y vueltas, elprimer parcial terminaba 13 a 11 a favor de los visitantes.
Para los segundos diez minutos de juego, el entrenadorLeguizamón decidió mover entero el banco de suplentes. Dejando de lado aLunius, el goleador natural, y a otros jugadores importantes, como los hermanosMalcorra, el DT le daba rodaje a jugadores como Lucas Gómez o Roberto Suárez,que cumplían. Así, el Depo mutaba hacia un equipo batallador y solidario, conuna buena sintonía defensiva pero con problemas para definir en ataque. Y coneso, a los ponchazos, levantaba en el marcador y cerraba el primer tiempoganando 26 a 25. La nota destacada era para el juvenil Tomás "el Tucu Pré,quien con tan sólo 16 años empieza a ganar minutos en la primera y logra estara la altura de las circunstancias.
Para el tercer cuarto, el partido se volvía emotivo ymostraba su faceta más agradable de la noche. Con un ritmo dinámico y mucha iday vuelta, dos equipos con errores técnicos pero con muchas ganas se animaban ajugar y a mostrar buen básquet. Además, como condimento, los fallos arbitralespolémicos agitaban a la parcialidad local, que si bien no era multitudinarialograba hacerse sentir a fuerza de gritos peludos.
Pero a partir de la segunda mitad de ese tercer cuarto, Glewllegó a una racha de tiros embocados y Deportivo se quedó, y allí se produjo uncierto desconcierto. Los visitantes atacaron más y mejor, y los locales nodaban en la tecla, así que el parcial terminó 38-32.
En el último cuarto, desde el arranque los sanvicentinosimponían su presencia en cancha en busca de achicar distancias y llegar a lavictoria. Con una importante presencia defensiva de Federico Cabral y NicolásMalcorra, y sobre todo con el gran empuje del base Policano, Deportivo se poníaa tiro y a tres minutos del final igualaba el match en 40.
Sin Lunius en cancha, el histórico capitán Roberto Suárez seconvertía en el alma del equipo y luchaba cada pelota con devoción. El partidose tornaba altamente emocional y a treinta segundos del cierre volvían aigualar, esta vez en 50.
La hipotética última posesión era para glew que, en mediodel caos, atacaba con confianza. Una alevosa falta de Lucas Gómez le dio treslibres al alero del equipo visitante, que en medio de silbidos provenientesdesde la tribuna- falló los tres. Entonces, siete segundos finales y posesiónpara Deportivo. Piden minuto y se reanuda el juego. Atacan los sanvicentinos yGlew recupera rápidamente y lanza un contraataque que corona con un triple quese computó al mismo tiempo en que sonaba la chicharra.
Desde Deportivo Glew, el triunfo fue muy celebrado, y desdeel vestuario local intentaron minimizar la derrota y aseguraron que se trató de"un partido para probar nuevos sistemas.
Con pocos minutos en cancha, el goleador de la jornada fueRodrigo Malcorra, con doce puntos, seguido por Suárez, con nueve unidades, yluego por Lunius, con siete. La figura de la cancha: el base Lucas Policano.








