En una nueva edición del superclásico local en básquetmasculino, el Club Social de Alejandro Korn volvió a derrotar al Club DeportivoSan Vicente y sigue extendiendo su amplia paternidad de los últimos años. Estavez el último viernes, en la flamante cancha de piso flotante de AlejandroKorn- el Verdiblanco se impuso 69 a 42 por la cuarta fecha del "Súper seis dela Liga de Esteban Echeverría.
Con el resultado, los locales quedaron cerca de laclasificación a semifinales, en tanto que las chances del equipo de San Vicentefueron cercenadas y ahora está al borde de la eliminación. El partido mostróuna clara diferencia a favor del Social, que dominó el juego a lo largo de loscuatro cuartos y, sin demasiado esfuerzo, mostró un básquet de primer nivel quepor momentos sobró a su rival.
Del otro lado, el Deportivo no mostró reacción. ElVerdiblanco lo pasó por arriba y en ningún momento pudo exhibir una continuidadque le permitiera acercarse en el marcador. Todo fue desconcierto: las figurasestuvieron apagadas y el recambio con buenas intenciones- no logró empardarcon los experimentados jugadores del Social, como "Pipi Dambrossio y Leo Soto,mandamases en la Liga de Esteban Echeverría desde hace una década.
El partido
Desde el arranque, el choque entre los dos clubes másimportantes del Distrito fue desparejo. Tras la experiencia complicada del partidoanterior, el Social salió a la cancha decidido, con la intención de no regalarnada y de avasallar a su rival con una furia ofensiva que últimamente los deAlejandro Korn esconden. En tanto, el Deportivo fue ingratamente sorprendidopor la tempranera actitud belicosa de los locales, que no daban respiro.Desconcertados, los sanvicentinos aguantaron desde la defensa como pudieron,pero aún así el Verdiblanco comenzó a sacar una luz de ventaja en el scoregracias a los esfuerzos goleadores de "Pipi D´Ambrossio y Franco Fernández.Así, el primer cuarto terminaba 23 a 7 a favor del local.
Ante la excelsa ventaja, el segundo parcial mostraba a unSocial más relajado, que si bien mantenía su dominio, aflojaba su presión y suefectividad de cara al aro. Así, el juego se tornaba deslucido y los yerros,una constante. Y esa falta de puntería se evidenciaba más en el Deportivo, queintentaba recomponerse y lograba conectar algunos ataques pero que no alcanzabaa transformar en una achique en la distancia numérica con su rival. Con esepanorama, ambos equipos movían sus bancos de suplentes y realizaban un granrecambio. En el Deportivo, los referentes Rodrigo Malcorra y Alejandro Luniusdejaban su lugar a otros nombres, como Ramiro Santillán y Federico Cabral, ytambién a juveniles como Nicolás Lemes y Tomás Pré, que completaban una tareacorrecta. El Social, por su parte, entablaba una danza de nombres pero que nomodificaba el juego ni el resultado: terminaba el primer tiempo ganando 38 a15.
En el tercer cuarto, el equipo de San Vicente mostró algomás de convicción durante los primeros minutos y, con algunas intervencioneslúcidas de Malcorra y Lunius que volvían a la cancha- lograba remontar elbásquet en algunos aspectos, aunque seguía fallando en la efectividad. Sinembargo, al Social no se le iba de las manos, y tras unos minutos de "changüí,retomaba su ritmo potente en la ofensiva gracias al amanecer de Leo Soto y JuanFreire, que se instalaban en el partido con puntos y buenas jugadas. D`Ambrossio,por su parte, la rompía y se convertía en la legítima figura del partido. Eltercer cuarto, que por momentos fue un "tiki tiki para el Verdiblanco, terminó60 a 32.
El cuarto parcial, con el partido casi definido, volvía aencontrar a un Deportivo con algunas de sus figuras en el banco y a un Socialya relajado, que disfrutaba el sabor de una nueva victoria en un clásico. Tambiénen ese último cuarto tuvieron continuidad los fallos arbitrales polémicos quese sucedieron a lo largo de todo el partido y que encendieron las vivasreacciones de la parcialidad azulgrana. Con todo, el partido terminaba con elcontundente 69 a 42 que no deja lugar a dudas: la superioridad verdiblancasigue intacta.






