Básquet

El Social no para de ganarle al Deportivo

En el estreno del piso flotante, los de Alejandro Korn se llevaron el clásico por 69 a 42 y demostraron su amplia superioridad. Avanzan a paso firme hacia las semifinales y sueñan con gritar ‘¡Campeón!’.
sábado, 14 de noviembre de 2015 · 14:56

En una nueva edición del superclásico local en básquet masculino, el Club Social de Alejandro Korn volvió a derrotar al Club Deportivo San Vicente y sigue extendiendo su amplia paternidad de los últimos años. Esta vez –el último viernes, en la flamante cancha de piso flotante de Alejandro Korn- el Verdiblanco se impuso 69 a 42 por la cuarta fecha del "Súper seis” de la Liga de Esteban Echeverría.

Con el resultado, los locales quedaron cerca de la clasificación a semifinales, en tanto que las chances del equipo de San Vicente fueron cercenadas y ahora está al borde de la eliminación. El partido mostró una clara diferencia a favor del Social, que dominó el juego a lo largo de los cuatro cuartos y, sin demasiado esfuerzo, mostró un básquet de primer nivel que por momentos sobró a su rival.

Del otro lado, el Deportivo no mostró reacción. El Verdiblanco lo pasó por arriba y en ningún momento pudo exhibir una continuidad que le permitiera acercarse en el marcador. Todo fue desconcierto: las figuras estuvieron apagadas y el recambio –con buenas intenciones- no logró empardar con los experimentados jugadores del Social, como "Pipi” Dambrossio y Leo Soto, mandamases en la Liga de Esteban Echeverría desde hace una década.

 El partido

Desde el arranque, el choque entre los dos clubes más importantes del Distrito fue desparejo. Tras la experiencia complicada del partido anterior, el Social salió a la cancha decidido, con la intención de no regalar nada y de avasallar a su rival con una furia ofensiva que últimamente los de Alejandro Korn esconden. En tanto, el Deportivo fue ingratamente sorprendido por la tempranera actitud belicosa de los locales, que no daban respiro. Desconcertados, los sanvicentinos aguantaron desde la defensa como pudieron, pero aún así el Verdiblanco comenzó a sacar una luz de ventaja en el score gracias a los esfuerzos goleadores de "Pipi” D´Ambrossio y Franco Fernández. Así, el primer cuarto terminaba 23 a 7 a favor del local.

Ante la excelsa ventaja, el segundo parcial mostraba a un Social más relajado, que si bien mantenía su dominio, aflojaba su presión y su efectividad de cara al aro. Así, el juego se tornaba deslucido y los yerros, una constante. Y esa falta de puntería se evidenciaba más en el Deportivo, que intentaba recomponerse y lograba conectar algunos ataques pero que no alcanzaba a transformar en una achique en la distancia numérica con su rival. Con ese panorama, ambos equipos movían sus bancos de suplentes y realizaban un gran recambio. En el Deportivo, los referentes Rodrigo Malcorra y Alejandro Lunius dejaban su lugar a otros nombres, como Ramiro Santillán y Federico Cabral, y también a juveniles como Nicolás Lemes y Tomás Pré, que completaban una tarea correcta. El Social, por su parte, entablaba una danza de nombres pero que no modificaba el juego ni el resultado: terminaba el primer tiempo ganando 38 a 15.

En el tercer cuarto, el equipo de San Vicente mostró algo más de convicción durante los primeros minutos y, con algunas intervenciones lúcidas de Malcorra y Lunius –que volvían a la cancha- lograba remontar el básquet en algunos aspectos, aunque seguía fallando en la efectividad. Sin embargo, al Social no se le iba de las manos, y tras unos minutos de "changüí”, retomaba su ritmo potente en la ofensiva gracias al amanecer de Leo Soto y Juan Freire, que se instalaban en el partido con puntos y buenas jugadas. D`Ambrossio, por su parte, la rompía y se convertía en la legítima figura del partido. El tercer cuarto, que por momentos fue un "tiki tiki” para el Verdiblanco, terminó 60 a 32.

El cuarto parcial, con el partido casi definido, volvía a encontrar a un Deportivo con algunas de sus figuras en el banco y a un Social ya relajado, que disfrutaba el sabor de una nueva victoria en un clásico. También en ese último cuarto tuvieron continuidad los fallos arbitrales polémicos que se sucedieron a lo largo de todo el partido y que encendieron las vivas reacciones de la parcialidad azulgrana. Con todo, el partido terminaba con el contundente 69 a 42 que no deja lugar a dudas: la superioridad verdiblanca sigue intacta.

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