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Despedida de año para el Club de Hockey de Alejandro Korn

Las más de cien jugadoras de la institución fueron reconocidas el último domingo en el Centro Cívico de Korn. El repaso de una temporada llena de logros, y de la historia de un grupo que da que hablar.
martes, 01 de diciembre de 2015 · 11:47

El Club de Hockey de Alejandro Korn celebró su despedida de año el último domingo en el Centro Comunal de esa localidad, con una entrega de trofeos para sus más de cien jugadoras, y con reconocimientos por los títulos obtenidos a lo largo de la temporada.

La institución, que fue fundada hace tres años por el entrenador Mariano Iambruchi y que tiene su sede sobre la avenida Perón al 4000, tuvo un año brillante. Sus cuatro categorías se coronaron campeonas en el importante torneo LAEHF, y también de un torneo a nivel local; además participaron por primera vez de los Juegos Evita, donde alcanzaron la instancia regional; y, por segundo año consecutivo, fueron declarados como "el mejor club de hockey del Distrito” por el Municipio.

Todos esos logros y un ostentoso progreso cualitativo y cuantitativo fueron coronados el domingo en el salón de usos múltiples del ex centro cívico de Alejandro Korn. Allí, grupos de chicas –jugadoras de hockey-, con llamativos uniformes rosas fosforescentes se congregaron junto a sus familias para despedir un período de crecimiento, y empezar a pensar en los desafíos de un 2016 que aparece prometedor.

Acerca de la corona el LAEHF, que se disputó a lo largo de todo el año con sistema de locales y visitantes, el entrenador Iambruchi cuenta: "Es un torneo a nivel provincial que reúne equipos importantes de zona norte, de capital y que nos tuvo a notros como representantes de zona sur. Fue difícil lidiar con el ego de los clubes grandes que vienen a jugar a un barrio, pero la verdad es que las chicas ganaban todo lo que jugaban, no se las podía parar: tuvimos varias categorías invictas”.

El Club de Hockey de Alejandro Korn, más allá de los resultados deportivos, tuvo su máximo reto en sus comienzos, tres años atrás, cuando con apenas seis jugadoras inscriptas comenzaba a pelearla desde abajo en un predio cedido por el campeón de pulseadas Ernesto Ferrari. Desde ese lugar, la institución –que luego consiguió la personería jurídica que la reconoció como tal- sumó más y más chicas, y ahora, sus pioneros, se jactan de algo que puede parecer menor, pero que no lo es: llevar un deporte algo elitista como el hockey, a un barrio. Y el crecimiento es asombroso: hoy tienen más de cien jugadoras inscriptas, de entre cuatro y 28 años, de las cuales aproximadamente 60 participaron activamente de las competencias de este año.

"El hockey es un poco exclusivo; es cierto, siempre se caracterizó por tener esa onda. Pero nosotros tratamos de bajarlo, de hacerlo accesible, con una cuota muy barata”, explica Iambrucci, y agrega: "Además siempre buscamos mostrarle a los chicos que hay otra cosa, que no hace falta gritar, que no hacen falta ni la violencia, ni los golpes, ni la falta de respeto. Por eso hacemos mucho hincapié en el ‘tercer tiempo’, para bajar los decibeles"

"Llevar el hockey a un barrio es difícil –añade el entrenador-, porque no es un deporte popular, entonces a la gente le cuesta engancharse. Cuando hay padres nuevos en los partidos quieren gritarles a las chicas o decirles cosas… Pero la verdad que eso no existe”.

La historia del entrenador de los equipos también es particular. Policía de la bonaerense, Iambrucci llevaba a su hija a practicar hockey con un profesor en Alejandro Korn con el que no estaba conforme. Fue entonces que decidió tomar el toro por las astas y convertirse, primero en árbitro profesional, y luego en instructor del deporte. Así, con algunos colaboradores, como la presidenta Érica González, formó en 2013 la institución que actualmente es su orgullo y que le demanda horas y horas semanales de esfuerzo.

Consultado sobre por qué recomendaría la práctica de hockey en niñas, Iambrucci asegura: "Entender los principios básicos del deporte es fundamental para aprender qué es la vida. Y en nuestro club se gana o se pierde y a veces se puede sufrir, pero no se alienta la idea de que las chicas quieran salir campeonas sí o sí, porque lo más importante es que disfruten del juego, de divertirse con amigas, en grupo, que disfruten. Después, los resultados son cosas momentáneas, que para que aparezcan hay que trabajar mucho, y que aún así puede no darse”.

Como ejemplo, el director técnico cita a la categoría séptima, "un grupo con el que a veces tenemos que parar los partidos porque están tentadas de risa”. "Eso no tiene precio”, define, y agrega que "el tercer tiempo es algo destacado, porque da la posibilidad de que las chicas se conozcan entre ellas y se hagan amigas, inclusive después de haber tenido un roce durante el partido”.

 

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