El equipo de básquet de menores de 17 años delClub Deportivo San Vicente sigue haciendo historia. Por segunda vez en el año,salió campeón de la Liga de Esteban Echeverría, y completaron así una temporadaen la que ganaron los 38 partidos que disputaron.
Por 72 a 41 le ganaron la final del certamenel fin de semana anterior a General Belgrano, en un partido impropio de unainstancia decisiva. Con autoridad y superioridad física, los chicos del Deposupieron destrabar el juego desde el arranque, y empezaron a sacar ventajarápidamente.
Con una amplia rotación, todo el equiposanvicentino fue importante para la cómoda victoria, aunque se destacó Nicolás"Bestia Lemes, una de las figuras indiscutidas. Y también Elías Suárez seanotó entre los protagonistas con 17 puntos, entre ellos dos triples con lamarca registrada de su padre, Roberto.
Luego, hubo cantos, cortes de redes y hastatrepadas arriba de los aros por parte de los indiscutidos campeones, quedefendieron la corona con autoridad, y llegaron al segundo festejo en seismeses.
En su recorrida hacia el título, los "cadetesdel Depo participaron primero de una fase regular entre 10 equipos, conpartidos ida y vuelta. Allí el equipo sanvicentino ganó todos los encuentros,aunque sufrió un poco ante Cañuelas, como visitante, y ante Ezeiza, en laúltima fecha como local.
Tras esa fase, llegó el Súper Cuatro, en elque el Depo despachó sin problemas a Guernica y luego al clásico rival, elvecino Club Social de Alejandro Korn. Entonces clasificaron al Top Cuatro, quejunta los mejores de las tres categorías de la Liga. En la semifinal le tocó aTamberos sufrir una dura derrota por 46 puntos. En la otra llave, GeneralBelgrano se impuso ante Llavallol, pero finalmente le tocó caer ante elimplacable Deportivo.
Losprotagonistas
En diálogo con El Diario San Vicente, TomásVidal, uno de los estandartes de la U16 campeona del Deportivo, cuenta laestrategia del equipo invicto: "Siempre nos cerramos muy bien en defensa, esoes lo principal. A partir de ahí, ahogamos los rebotes, para que tiren sólo unavez, e intentamos que no tomen tiros cómodos, para que tengan menosefectividad. Y cuando recuperamos la pelota corremos hasta el aro.
Por su parte, Elías Suárez, otro de loslíderes del equipo, agrega: "La mayoría de los partidos no los hemos ganado contalento, sino con físico y más físico, corriendo y defendiendo a lo burro. Ytambién hubo partidos que los ganamos con autoridad, como diciendo nosotrossomos los campeones y de acá no nos va a correr nadie. Además Suárez destacacomo importante "al grupo, que se mantuvo unido todo el año. "Al principiotuvimos algunos conflictos, pero después no hubo ninguna pelea más y noshicimos como una familia: nos juntábamos para comer, para salir, para todo,asegura.
El director técnico del equipo es PabloLeguizamón, y el preparador físico, el reconocido atleta sanvicentino JorgeMourelle. "Tenemos un entrenador formador que nos da muchos fundamentos parasalir de todas las situaciones complicadas, afirman desde el plantel enrelación a Leguizamón, y suman: "Cuando Pablo llegó en 2012 tenía un proyectoimportante. Y nosotros empezamos a darle bola y a tirar para adelante. Además,en 2013 se incorporaron jugadores como Nicolas Lemes y el Colo Pérez, queterminaron siendo infalibles.
Acerca de los puntos a mejorar que el equipotiene, Vidal apunta: "Falta aplicar las jugadas que practicamos en la semanadurante los partidos. Jugamos de contraataque y no pensamos en eso.
En profundidad, Suárez, que también es arquerode fútbol y juega en la quinta división del Club Temperley, añade: "También hayque mejorar en relación al ego de cada uno, que quiere meter su puntito e irsea su casa conforme. A veces no lo hemos podido controlar, a todos nos pasó, ymuchos de los retos a lo largo del año fueron por eso. Pero a partir de losplay-off supimos dejar eso de lado. Entonces es cuando más fuerte te hacés ycuando apostás al equipo por sobre todas las cosas.






