DEPORTES

Lourdes Labourdette: “No es necesario hacer un deporte con una pollerita para demostrar ser mujer”

La joven de 17 años que vive en Alejandro Korn y juega al rugby en Porteño expresó sus sensaciones sobre el deporte y la ignorancia de la gente que aún en el Siglo XXI sigue estereotipando actividades de acuerdo al sexo.
martes, 03 de febrero de 2015 · 16:19

Corría el año 1873 en Argentina cuando tuvo lugar el primer partido de rugby. A la actualidad se lo recuerda como un deporte que fue introducido por los inmigrantes británicos y que con el correr del tiempo fue adoptado por las comunidades locales.

Crece a pasos agigantados y al igual que la mayoría de los deportes pelea continuamente ante el poderío indiscutible del fútbol, no sólo a lo largo y a lo ancho de la Argentina, sino también en el resto del mundo.
Podría decirse que el tercer puesto –mejor ubicación histórica en un Mundial- obtenido por el seleccionado nacional de rugby en 2007 fue un salto que al día de hoy continúa teniendo repercusión. De ahí en más, nada fue igual.

Para asombro de algunos y curiosidad de otros, en el Siglo XXI podemos hablar de los avances y gran aceptación del rugby femenino. Donde las mismas mujeres que durante la semana se preocupan por estar elegantes y marcar tendencias con sus looks, los sábados y durante los días de entrenamiento procuran cuidar la ovalada y hacer el mejor trabajo por su equipo.

Manteniendo siempre la feminidad, no dudan en realizar un tackles que en consecuencia pueden acabar con amplias secuelas en las piernas, pero que en definitiva será la muestra más clara de haber dejado todo por el bien colectivo.

Un claro ejemplo de todo esto es Lourdes Labourdette. Una joven que a simple vista y por sus características físicas podría ser modelo de marca de ropa, pero a sus cortos 17 años decidió el deporte como una forma de vida.

- ¿Cómo iniciaste tus primeros pasos en el rugby?
- Empecé a ir al club por mi novio. Lo iba a ver, hasta que en un momento no solo iba por él, sino por el deporte y por el club. Desde afuera de la cancha, no sólo se podían ver los golpes, reconozco que cuando había tackles me dolían hasta a mí –risas-.
También se podía ver el compañerismo y el respeto. Eso no lo vi en ningún deporte, nunca había visto llorar a 15 chicos, ya sea de alegría o tristeza. Nunca vi tanto compañerismo con el contrario. Había un mal golpe, y se le preguntaba como estaba, lo ayudaban, y hasta si era necesario lo acompañaban fuera de la cancha. Terminaba el partido y le volvían a preguntar.

-¿Qué tiene el rugby qué no tenga otro deporte?

-Tiene un mayor compañerismo dentro y fuera de la cancha. Valores, aceptación, igualdad, educación, trabajo y humildad. En este deporte se trata al árbitro de señor, solo hablan con él los capitanes que ni siquiera le hablaban. Porque es tanta la gana de jugar, de seguir, que no paraban a cuestionarle nada, se seguía para adelante y se buscaba la forma de continuar.
El ganador le hace un pasillo al perdedor y la agradece por su esfuerzo, por compartir 80 minutos en la cancha. El local está obligado a hacer un tercer tiempo, invitando a comer y beber al visitante. En este deporte se usa una camiseta que lleva un número que indica la posición en la que juegan. No tienen un apellido, porque no importa quién la vista. Todos pueden participar, seas bajo, alto, flaco o gordo, sea cual sea tu sexo, ser mujer no te condiciona, es un deporte que no te da compañeros o conocidos, te da hermanos.

- ¿Qué rutina llevan a cabo en el club?

- La rutina en el club es igual a la de los chicos. Entrenamos una hora de físico con ellos, obviamente cada una se exige lo que puede, y después por hacemos una de rugby.

-¿Empezaron la pretemporada?
-
Si. Al igual que los chicos, fue dada por un preparador físico donde establecía que cada una debía correr kilómetros en determinado tiempo. Cuando podemos nos juntamos o si no lo hacemos de forma individual.

- ¿Qué competencias realizan habitualmente en el club para ustedes?

- Por ahora no pertenecemos a ninguna liga. El año pasado jugamos contra clubes de la zona, como Las Osas de Guernica, San Andrés y Avellaneda, además solemos jugar con los varones, M14. En noviembre participamos de la gira a Mar del Plata donde jugamos contra un equipo llamado Comercial.Para este año no hay nada armado, solo entrenar y coordinar con otros clubes para jugar más seguido que el año pasado. 


Lourdes también tuvo un paso por el deporte de la pelota naranja. No fue fugaz sino que duro al menos ocho años donde durante seis lo hizo en el Club Social de Alejandro Korn hasta que con la disolución de las categorías pasó a jugar al Club Deportivo San Vicente por dos años.

En relación a su amor por el deporte y la elección del rugby, la joven de Alejandro Korn remarcó las palabras de apoyo por sobre aquellos que alguna vez tiraron un "Hace un deporte de mujer”. "Me quedo con los comentarios positivos que nos motivan a seguir adelante, sea cual sea nuestra condición, después de todo jugamos contra chicas como nosotras”, aclaró.

- ¿Cómo crees que lo ve la sociedad?

La sociedad hoy en día cambia muchísimo, hay más aceptación. En definitiva somos nosotras las que nos golpeamos no ellos. Es como todo, vamos a tener gente que nos apoye y gente que por ignorancia no lo haga. Porque creo que si todos sabrían que es el rugby, estarían jugando, sean hombres o mujeres.

-¿Qué le falta al rugby femenino para alcanzar la popularidad que quizás otros planteles como Las Leonas?

Lo que le falta es gente. No sólo gente que jugué sino que lo vaya a ver, que se entere que jugar el rugby o al fútbol no te hace menos femenina, y no es necesario hacer un deporte con una pollerita para demostrar ser mujer. Le falta gente que no sea tan machista y tan ignorante, como también chicas que se animen a jugar.













 

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