El Social de Alejandro Korn y el Deportivo San Vicente sevolvieron a enfrentar el pasado martes y, otra vez, la victoria fue para losverdiblancos. De visitante, el Social le ganó al "Depo 63 a 53 por la quintafecha del "Súper ocho de la Liga de Esteban Echeverría y prolonga así suinvicto dentro del campeonato y se asegura un lugar en las semifinales. ElDeportivo, que había hecho una gran campaña durante la primera fase, quedacomplicado y debe ganar los tres compromisos que le quedan para pasar a lasiguiente rueda.
El clásico sanvicentino tenía aire de revancha el sábadopasado en el estadio del "Depo. Hacía quince días los mismos equipos se habíanenfrentado en Alejandro Korn y el Social se había llevado una ajustada victoriapor 66 a 60. El Deportivo, acostumbrado a las derrotas con su eterno rival,imaginaba la localía como una oportunidad imposible de desperdiciar paraajustar cuentas con su vecino. Y así lovivían los simpatizantes, quienes a pesar del frío, del partido de la SelecciónArgentina y del incómodo horario del martes a la noche, se encargaron de llenarlas gradas blaugranas. Un marco de 250 personas agitaba el desarrollo del derbylocal.
Con ese entorno, los equipos salían a la cancha a las 22.Quizá los nervios que se vieron sobre todo en el equipo sanvicentino- hayanimpulsado las imprecisiones que se vieron desde ambos equipos al comienzo delmatch. El Social dominaba pero erraba más de lo que metía- y el "Depo, conproblemas en defensa, también hacía gala de su ineficacia. A los verdiblancosles alcanzaba con las destrezas individuales de jugadores de la talla deFacundo López Banegas o "Pipi D´Ambrossio para llevar una cómoda ventajanumérica en el marcador. El resultado del primer cuarto fue de 23 a 12 a favordel Social que, sin brillar, sometía a su rival.
Durante ese primer parcial, en el que predominó un juegofriccionado, quedaron conformadas dos de las parejas que buscarían anularsedurante el resto del partido. En las alturas, un duelo de mayores: Eduardo"Tato Deschamps luchaba codo a codo con Alejandro Lunius, la figura del"Depo. El otro choque de cracks se dio entre dos jugadores rápidos yhabilidosos: el emblemático Leonel Soto y Rodrigo Malcorra, el joven basesostén de los sanvicentinos.
Con el Social cómodo, ganando por 11 puntos, el complementode la primera mitad parecía estar destinado a ser una réplica de su antecesor.Sin embargo, fue en este parcial en el que los sanvicentinos mostraron su mayorosadía. Con Lunius saliendo de su saga de bolas afuera del aro y con un RodrigoMalcorra por momentos imparable, el Deportivo lograba ponerse a tiro de surival y preocupar a más de uno de los de la "Monarquía Verde. Los de lacamiseta azul y roja mostraron en este momento del encuentro un buen juego anivel colectivo y mucho empuje, lo que les permitió irse al descanso perdiendoapenas por 34 a 30.
Luego del entretiempo, el equipo del social conocido como"La Generación Dorada del Tercer Cinturón del Conurbano- salía a la canchadispuesto a demostrar por qué lleva jugadas 22 finales consecutivas dentro dela Liga de Esteban Echeverría. Sin hacer un gran esfuerzo, los de AlejandroKorn restablecieron el orden natural del partido. Con la conducción deldesequilibrante Facundo López Banegas y el empuje del inmenso MarianoD´Ambrossio figura de la cancha-, el Social atacaba a un Deportivo que noencontraba respuestas y que se diluía entre el ataque y la defensa. Su altísmogoleo le permitía al Social irse al descanso ganando por 49 a 36.
El último parcial llegaba con la certeza de la que suerte delos sanvicentinos estaba echada. Con muchísimo más empuje que básquet fluido,el Deportivo intentaba acercarse a su rival y buscar un improbable milagro. Enmedio de aquel desorden, el palo y palo delpartido se hacía ley y el Social, sin apuros pero contagiado por los nervios,caía ante la veloz dinámica. Emocional y celebrado por el efusivo público, elcuarto final mostraba un espectáculo entretenido y desprolijo. Cerca de lachicharra, el Social confirmaba su notable superioridad y se llevaba conpotestad el clásico del distrito. El resultado final fue de 63 a 53 y lasituación de los dos clubes en la liga quedó en las antípodas, con el Socialinvicto y ya clasificado a las semifinales y el "Depo con la obligación deganar todo.
Después del partido, los rostros de angustia y preocupaciónse mostraron acentuados por el lado del Deportivo. "Hoy no duerme nadie,comentaba Rodrigo Malcorra. Por su parte, a pocos metros, en el sector delSocial, brillaba la certeza de encaminarse hacia una nueva semifinal y hubolugar para los cantos y las dedicatorias al eterno rival. "Nacieron hijosnuestros, hijos nuestros morirán, se escuchaba en el revolucionado vestuariovisitante.






