Liga de Esteban Echeverría

El Social se volvió a llevar puesto al Deportivo

El clásico sanvicentino fue nuevamente para los de Alejandro Korn, que ganaron 63 a 53. En la cancha del Deportivo y con las tribunas llenas, los eternos rivales jugaron un partido lleno de buen básquet.
miércoles, 01 de julio de 2015 · 17:07

El Social de Alejandro Korn y el Deportivo San Vicente se volvieron a enfrentar el pasado martes y, otra vez, la victoria fue para los verdiblancos. De visitante, el Social le ganó al "Depo” 63 a 53 por la quinta fecha del "Súper ocho” de la Liga de Esteban Echeverría y prolonga así su invicto dentro del campeonato y se asegura un lugar en las semifinales. El Deportivo, que había hecho una gran campaña durante la primera fase, queda complicado y debe ganar los tres compromisos que le quedan para pasar a la siguiente rueda.

El clásico sanvicentino tenía aire de revancha el sábado pasado en el estadio del "Depo”. Hacía quince días los mismos equipos se habían enfrentado en Alejandro Korn y el Social se había llevado una ajustada victoria por 66 a 60. El Deportivo, acostumbrado a las derrotas con su eterno rival, imaginaba la localía como una oportunidad imposible de desperdiciar para ajustar cuentas con su vecino. Y así lo vivían los simpatizantes, quienes a pesar del frío, del partido de la Selección Argentina y del incómodo horario del martes a la noche, se encargaron de llenar las gradas blaugranas. Un marco de 250 personas agitaba el desarrollo del derby local.

Con ese entorno, los equipos salían a la cancha a las 22. Quizá los nervios –que se vieron sobre todo en el equipo sanvicentino- hayan impulsado las imprecisiones que se vieron desde ambos equipos al comienzo del match. El Social dominaba –pero erraba más de lo que metía- y el "Depo”, con problemas en defensa, también hacía gala de su ineficacia. A los verdiblancos les alcanzaba con las destrezas individuales de jugadores de la talla de Facundo López Banegas o "Pipi” D´Ambrossio para llevar una cómoda ventaja numérica en el marcador. El resultado del primer cuarto fue de 23 a 12 a favor del Social que, sin brillar, sometía a su rival.

Durante ese primer parcial, en el que predominó un juego friccionado, quedaron conformadas dos de las parejas que buscarían anularse durante el resto del partido. En las alturas, un duelo de mayores: Eduardo "Tato” Deschamps luchaba codo a codo con Alejandro Lunius, la figura del "Depo”. El otro choque de cracks se dio entre dos jugadores rápidos y habilidosos: el emblemático Leonel Soto y Rodrigo Malcorra, el joven base sostén de los sanvicentinos.

Con el Social cómodo, ganando por 11 puntos, el complemento de la primera mitad parecía estar destinado a ser una réplica de su antecesor. Sin embargo, fue en este parcial en el que los sanvicentinos mostraron su mayor osadía. Con Lunius saliendo de su saga de bolas afuera del aro y con un Rodrigo Malcorra por momentos imparable, el Deportivo lograba ponerse a tiro de su rival y preocupar a más de uno de los de la "Monarquía Verde”. Los de la camiseta azul y roja mostraron en este momento del encuentro un buen juego a nivel colectivo y mucho empuje, lo que les permitió irse al descanso perdiendo apenas por 34 a 30.

Luego del entretiempo, el equipo del social –conocido como "La Generación Dorada del Tercer Cinturón del Conurbano”- salía a la cancha dispuesto a demostrar por qué lleva jugadas 22 finales consecutivas dentro de la Liga de Esteban Echeverría. Sin hacer un gran esfuerzo, los de Alejandro Korn restablecieron el orden natural del partido. Con la conducción del desequilibrante Facundo López Banegas y el empuje del inmenso Mariano D´Ambrossio –figura de la cancha-, el Social atacaba a un Deportivo que no encontraba respuestas y que se diluía entre el ataque y la defensa. Su altísmo goleo le permitía al Social irse al descanso ganando por 49 a 36.

El último parcial llegaba con la certeza de la que suerte de los sanvicentinos estaba echada. Con muchísimo más empuje que básquet fluido, el Deportivo intentaba acercarse a su rival y buscar un improbable milagro. En medio de aquel desorden, el palo y palo del partido se hacía ley y el Social, sin apuros pero contagiado por los nervios, caía ante la veloz dinámica. Emocional y celebrado por el efusivo público, el cuarto final mostraba un espectáculo entretenido y desprolijo. Cerca de la chicharra, el Social confirmaba su notable superioridad y se llevaba con potestad el clásico del distrito. El resultado final fue de 63 a 53 y la situación de los dos clubes en la liga quedó en las antípodas, con el Social invicto y ya clasificado a las semifinales y el "Depo” con la obligación de ganar todo.

Después del partido, los rostros de angustia y preocupación se mostraron acentuados por el lado del Deportivo. "Hoy no duerme nadie”, comentaba Rodrigo Malcorra. Por su parte, a pocos metros, en el sector del Social, brillaba la certeza de encaminarse hacia una nueva semifinal y hubo lugar para los cantos y las dedicatorias al eterno rival. "Nacieron hijos nuestros, hijos nuestros morirán”, se escuchaba en el revolucionado vestuario visitante.

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