Es martes a las cinco de la tarde y la cancha 2 del ClubSocial de Alejandro Korn se va llenando de chicas de entre cuatro y 14 años.Vienen acompañadas de sus madres, para entrenar como todas las semanas. Y enseguida comienzan a deslizarse por todo el espacio. A pesar del día de lluvia,son más de 20. Mezclan dosis necesarias de concentración con risas y juegos. Devez en cuando se caen, pero se levantan y vuelven a empezar.
La disciplina que practican es patín artístico sobre ruedas,una actividad con 20 años de trayectoria y arraigo en el Verdiblanco, y quedesde principios de 2016 es comandada por la profesora Giuliana Altomonte,docente de educación física y alumna del club por 15 años.
"El patín es algo muy lindo para las nenas que quieren haceralgo. Es divertido y fundamentalmente es algo distinto, que generalmente noconocen, señala Altomonte. Y agrega: "Para empezar alcanza con tener patinesde cuatro ruedas: los más básicos alcanzan. Después, a medida que vanavanzando, se necesitan algunos mejores.
Ya pasada una hora de clase, se produce un recambio y llegaun grupo más reducido. Hoy son apenas cuatro chicas de 11 años, pero pueden serhasta 12, con un rango etario que va desde los ocho a los 46 años. Se trata delgrupo de avanzado, con mayor experiencia y una formación sólida. Dan vueltas"en ocho alrededor de la cancha y forman figuras. Muestran una singular destrezapara desplazarse. Y da gusto verlas patinar.
"Es un deporte muy femenino, con relación con la danza y lagimnasia artística. Las chicas que compiten disfrutan mucho de lascoreografías, la música, los peinados, la maya, define la profesora. Y advierte:"Lo que tiene es que es muy técnico: si no te sale lo básico, es muy difícilavanzar. Pero una vez que lo lográs es muy placentero. Y los trucos alprincipio son muy difíciles pero después empiezan a salir todos juntos.Patinar, al que lo hace, lo enamora.
El grupo de chicas de avanzado participa en una liga de nofederados, que presenta tres torneos en el año. En esos certámenes, el conjuntoque representa al Verdiblanco debe mostrar una coreografía, con figuras ytrucos, que generalmente oscila entre el minuto y medio y los dos minutos.
"En ese poquito tiempo tienen que demostrar todo lo queaprendieron y no se pueden equivocar, presiona Altomonte. Y explica: "Más alláde la técnica, que es fundamental, para patinar hay que ser muy pensante, parano equivocarte en ese minuto y medio de coreografía. Pero a su vez hay quetener esa fuerza para aplicar todo lo que aprendiste. Entonces para que salgabien tiene que ser una mezcla de euforia y tranquilidad.
Según la profesora, el grupo de chicas que compite "tiene unmuy buen nivel y presenta un panorama "prometedor de cara al futuro. "Cadaprofe trata de imprimirle su estilo a la clase, y yo las estoy adaptando almío. Tenemos que reforzar en deslizar, que es lo básico, asegura Altomonte.
Uno de los temas que genera mayor resistencia en el patín,es el de las caídas. Sobre ese tópico, la especialista reconoce: "Sí, se caenmucho, más que nada en inicial. Pero la verdad es que no suelen ser caídas muybruscas. Ahí juega el rol de los padres en hacerlas sentir seguras. Porque conel tiempo se vuelve normal y aprenden a caerse y a reducir daños. Lo único quese puede hacer es usar rodilleras.
La exigencia física, en tanto, no es desmesurada. "Laschicas pueden patinar dos horas y terminan bien, cuenta Altomonte. Y concluye:"Lo peor del patín no es caerse, es la frustración cuando no te salen lascosas. Y lo mejor es todo lo demás. Por eso siempre está lleno de nenas.
Gabriel Oroz Presidente del Club Social
"La actividad es muy importante para el club, cada vez vanmás nenas y tienen muchas horas para entrenar. Y también está la cancha nueva,que para patinar es muy buena. La profe Giuliana está haciendo un trabajoformativo, y también hay un grupo de avanzado preparándose para competir. Es elúnico lugar de Alejandro Korn en el que se puede hacer patín.









