El básquet tiene sorpresas y una de las grandes se dio elúltimo domingo en la primera fecha de la liga local. La Primera del femeninoClub Social de Alejandro Korn le ganó como visitante el clásico del distrito alDeportivo San Vicente, actual subcampeón y uno de las instituciones más fuertesde la zona en el básquet para chicas.
Las del Verdiblanco se llevaron el match por 72 a 59,gracias a una concentración y un empuje que no mermó a lo largo de todo elpartido. Ya desde el primer cuarto sorprendieron a las locales con una improntade juego agresiva y se llevaron el parcial por 18 a 14.
A las del Deportivo, algo confiadas, les costaba reaccionar.Es que la Primera del Social volvió al ruedo en 2015, luego de un largo períodode inactividad. Y para esta temporada, la llegada del profesor Pablo Leguizamóncatapultó el básquet de las chicas verdiblancas, encabezadas por jugadoras deun alto nivel como Ornella Zeolla, Laura Leguizamón y las repatriadas JulietaBordón y Natalia Scotti.
Con las tribunas llenas hubo una gran presencia de lasvisitantes-, el segundo cuarto acentuó las diferencias entre un equipo y otro. Lassoberbias actuaciones de las goleadoras Zeolla y Leguizamón le permitían dar elsalto al Social, que terminaba el parcial ganando 37 a 22. Y en la misma líneaseguiría el match hacia el comienzo del primer tiempo: con un dominio verdiblancoque dejaba atónito al Deportivo.
El último cuarto empezaba con el Social arriba en eltanteador por 60 a 36. La brecha parecía indescontable. Sin embargo, las delDepo, un conjunto avezado y con importantes fibras de talento, decidieron salircon todo para tratar de emparejar la situación. Así, impusieron una fuerte presiónque logró debilitar la hasta entonces firme defensa de Alejandro Korn, ylograron acercarse. En ese cuarto las sanvicentinas metieron 23 puntos, pero nofue suficiente. Finalmente, estalló el festejo y el desahogo de las visitantes.
En diálogo con El Diario San Vicente, la jugadora del SocialJulieta Bordón, que hasta el año pasado jugaba en el Deportivo, destacó: "Sabíamosque íbamos a ganarlo. Teníamos mucha hambre de gloria y se notó que ellasestaban confiadas. Nosotras hicimos un gran partido y logramos disfrutar delbásquet. Ganamos con huevo, con sangre. Mejoramos mucho con la llegada de PabloLeguizamón, pero sabemos que nos falta.






