La primera del básquet del Club Social de Alejandro Korn leganó ayer a El Cultural de Guernica el primer partido de la final de la Liga deEsteban Echeverría, y quedó a un paso de coronarse como campeón otra vez.
El viernes a la noche se enfrentaron en Alejandro Korn "elCultu y el Verdiblanco, dos viejos conocidos de la liga echeverriana. En unpartido de gran ritmo, y con tribunas llenas, los locales demostraronsupremacía a lo largo de los 40 minutos de juego, y ahora se encaminan aobtener un nuevo título. El Social deberá ganar el compromiso del próximoviernes en Guernica para poder festejar. Si pierde, habrá desempate.
Con buenas actuaciones de sus figuras, el equipo deAlejandro Korn pudo dominar el encuentro, aunque en ningún momento dejó denotarse que se trataba de una final. Los visitantes, con el empuje de supúblico, salieron a presionar bien arriba en la cancha y en algunos pasajesimportantes estuvieron finos con el aro. Los momentos de mayor dramatismo sedieron faltando tres minutos para el final, cuando Cultural, tras unaseguidilla de puntos, se acercó a cinco puntos de los verdiblancos.
Por lo demás, durante casi todo el partido el Social mantuvouna ventaja de alrededor de diez puntos y ganó todos los parciales. El primercuarto se lo llevó por 27 a 17; el segundo, por 47 a 34; y el tercero, por 67 a57.
En cuanto a las individualidades, Leo Soto, por suefectividad goleadora, fue una de las piezas clave del equipo. TambiénAlejandro Lunius, haciendo valer su tamaño en la pintura, el inquebrantable PipiDambrossio, con su entrega, y el joven Manuel Rioyo, que presentó un grandespliegue físico.
Los verdiblancos ganaron porque hicieron lo que mejor lessale: mover la pelota por toda la cancha, defender con fiereza y embocar en elaro. El intento de presión asfixiante que propuso Cultural por momentos favorecióa los locales.
En las tribunas sevivió un partido aparte, lleno de color y de cánticos. La promesa de lahinchada verdiblanca fue "dar la vuelta en la cancha de Guernica. Habrá queesperar a la semana que viene para ver si el deseo se hace realidad.






