Historias

Franco Capalbo, del 'baby' del Social a la Reserva de Temperley

El sanvicentino de 18 años, que comenzó a jugar al fútbol en el club de Alejandro Korn, repasa su paso por inferiores, analiza su actualidad y hasta se anima a contar anécdotas.

Franco Capalbo, del 'baby' del Social a la Reserva de Temperley
El Diario Sur

Actualmente se desempeña como titular del equipo de reserva del Club Atlético Temperley. Franco Capalbo, de apenas 18 años, comenzó a jugar al fútbol a los 8 en el Club Social de Alejandro Korn, aunque a los 11 emigró hacia el 'Gasolero'. También formó parte de Selecciones Nacionales Juveniles y hoy es estudiante de Licenciatura en Nutrición en la Universidad Nacional de Lanús.

Polifuncional. Basta una palabra para describir su juego. Desde que llegó a Temperley, Franco se ha desempeñado de defensor, de mediocampista y también de delantero, no le quedó puesto por descubrir. Donde el técnico lo necesita, él juega.

A sus 15 años le llegó la chance que todo futbolista desea tener. Fue citado a la Selección Nacional, donde compartió equipo con los mejores del país. En la cúspide de su rendimiento, Capalbo sufrió un fuerte esguince en uno de sus tobillos, que lo mantuvo alejado de las canchas por más de tres meses.

A pesar de que esa lesión se le volvió crónica, y tuvo una serie de distensiones en diferentes músculos de sus piernas, Franco nunca bajó los brazos y siguió luchando por su sueño. "El anhelo de todo futbolista es debutar en Primera, si veo que el siguiente año no tengo chances en Temperley buscaré otras alternativas", asegura.

Opciones le sobran, ya que durante su estadía en el 'Gasolero', el representante de Franco, su padre, recibió ofertas de Estudiantes, Tigre y San Lorenzo -club del cual es hincha fanático-. Pero nunca las escuchó, puesto que solamente centra sus objetivos en Temperley.

Hoy elige seguir en el club que lo ayudó a formarse como jugador y como persona, que lo adaptó a una cancha de 11 y que sigue invirtiendo en él. "Estoy contento, me gané el puesto en la Reserva  este año, de los seis partidos que se jugaron después del receso, jugué cinco de titular, antes no pasaba porque había jugadores más grandes. Lo conseguí entrenando duro", cuenta orgulloso.

Capalbo no solamente entrena por las mañanas de los días de semana y juega partidos los sábados, sino que también estudia Licenciatura en Nutrición en la Universidad Nacional de Lanús en el turno noche. "Por suerte me va bien, en el primer cuatrimestre aprobé todas las materias, el miércoles me entregaron un parcial y me saqué un 9. El que dice que no se puede, es porque no quiere, solo es cuestión de dividirse los horarios y ser aplicado", afirma.

A pesar de que la relación con su familia es excelente, apenas los ve unos minutos por día. "A la mañana entreno, al igual que mi hermano que lo hace en Defensa y Justicia, a la tarde llego a mi casa, almuerzo, duermo la siesta, voy a cursar a la facultad y llego a las 11 de la noche, para dormirme porque me levanto a las 6 para empezar nuevamente la rutina", desliza Franco.

Ahora le resta seguir esforzándose y luchando por el sueño de llegar a Primera, del que no está muy lejos. Se encuentra en la recta final.