Los Juegos Bonaerenses, disputados en Mar del Plata durante la última semana dejaron a San Vicente en el puesto número 112 del medallero, con tres medallas de plata, dos en atletismo y una en tenis de mesa, y una de bronce, en fútbol femenino. Se mejoró respecto de la última actuación, en la que solamente se había cosechado un bronce.
La primera presea para San Vicente llegó de la mano de Milagros Córdoba, alumna de la Escuela Especial número 501, que logró el segundo puesto en lanzamiento de bala.
Al día siguiente de participación, llegaron todas las demás medallas. En el primer turno de la mañana, Martín Martiré, que ya había logrado una presea en la anterior edición de los Juegos, cayó en la final de tenis de mesa adaptado, mejorando su propia actuación y sumando al medallero sanvicentino.
Más tarde, el fútbol femenino sub 18, luego de caer en semifinales, se jugaba el tercer puesto, a todo o nada, ante Chacabuco. Finalmente, triunfaron, y así cosecharon lo que sería la tercer medalla hasta el momento para la delegación.
Y allí no finalizó la cuenta de preseas para San Vicente. Llegó la cuarta y última medalla, en 100 metros PC (parálisis cerebral), Brisa Fernández, de la Escuela Especial número 501, cruzó la meta en segundo lugar.
La delegación sanvicentina, de 129 personas entre deportistas, técnicos y acompañantes, además de lograr cuatro preseas, tuvo grandes actuaciones en otras disciplinas, tales como básquet femenino, ajedrez y newcom. Todas ellas quedaron en cuarto puesto.
Fue noticia también la banda de rock "Subzero", que tuvo una gran participación. En tanto, Martina Tiraboschi, de patinaje artístico, finalizó en la sexta posición.
En diálogo con El Diario Sur, el sub secretario de Cultura, Comunicación y Deportes de San Vicente, Mariano Pizzi, destacó la labor de toda la gente que se acercó hasta Mar del Plata. "Hubo una gran disposición, los participantes dejaron todo por nuestro municipio y estuvieron muy comprometidos". Para finalizar, valoró el trabajo hecho, en conjunto, por toda la secretaría.






