De local, y con un marco imponente, el "Depo" se impuso con autoridad ante Taponazo, por 81 a 59 el pasado viernes por la noche. Con esta victoria, el conjunto de San Vicente depende de si mismo: deberá vencer a Ezeiza, de visitante, en la última fecha el próximo viernes. Es una final, el que pierde, desciende.
El primer cuarto del partido fue soñado para el Deportivo, con gran porcentaje de acierto en sus tiros e intensidad defensiva, doblegó a la visita, llevándose la victoria parcial 23 a 11. Ya asomaban como figuras Rodrigo Malcorra y Manuel Bornes, que finalizaron el juego con 27 puntos cada uno.
Taponazo achicó la brecha, pero el "Depo" se recuperó rápidamente, cerrándose en defensa y corriendo los contraataques de manera excelente. Hacia el descanso, la ventaja aumento solamente un punto, por lo que los locales se fueron a los vestuarios con una cómoda diferencia de 13 puntos. El tanteador marcaba 42 a 29.
Al volver a la cancha, la intensidad del juego disminuyó. Los jugadores del Deportivo aprovecharon la ventaja para jugar posesiones largas, y llegar relajados al final del encuentro. También vencería en el tercer cuarto el local, por 20 a 17.
Llegó una pequeña arremetida de los visitantes promediando el último parcial, poniéndose "a tiro" en el marcador. Con algo de demora, llegó la respuesta del "Depo", que, finalmente, venció 81 a 59 a Taponazo, rival directo en la lucha por el descenso.
Ahora, para mantener la categoría, debe vencer a Ezeiza, de visitante, el próximo viernes o esperar que Taponazo le gane a Glew. El Deportivo sueña.






