La primera participación de San Vicente enlas Olimpiadas de la Cuenca del Salado tuvo un gran arranque. En la ciudad deLobos, la delegación local se alzó con siete medallas en diferentesdisciplinas, como básquet femenino, atletismo y taekwondo. Además, otras disciplinassiguen en carrera para conseguir más preseas.
La primera medalla de oro que llegó paraSan Vicente fue de la mano de las chicas del básquet. El conjunto dirigido porMaxi Piana se armó con la base de la primera del Depo, y sumó a LauraLeguizamón, del Social de Korn, a Martina y Valentina Rodríguez Rocha, deBerazategui, y a Candela Chiaia, de Temperley.
Ese dream team derrotó a Chivilcoy por unapabullante 90 a 30 y se coronó en Lobos. "Participar de este torneo puede serel comienzo para algo muy lindo, dijo Maxi Piana. Y agregó: "La idea esempezar a mostrar el básquet que tiene San Vicente.
En tanto, en la pista de atletismo brillóel domingo Noemí Garay, quien obtuvo la medalla de plata en los 3.000 metros.Después llegó el turno de los atletas paralímpicos sanvicentinos, quecompletaron grandes actuaciones. Milagros Álvarez alcanzó la medalla de bronceen lanzamiento de bala; mientras que en lanzamiento de jabalina hubo dostriunfos: Ezequiel Delgado se quedó con el oro y Nahuel Ortiz con el bronce.
Marcos Arán, en la disciplina de taekwondo,fue el encargado de aportar otra victoria, con el tercer puesto que se tradujoen otro bronce. En tanto, la última medalla obtenida el fin de semana pasadofue de plata, y gracias al pedalista Ezequiel Olguín, que salió segundo en lacompetencia de rural bike disputada en el parque municipal de Lobos.
La comitiva sanvicentina se trasladó en elmicro municipal y estuvo coordinada por el director de Deportes, Mariano Pizzi,






