La ciclista sanvicentina Micaela Barroso consiguió un logro más en su prometedora carrera. Esta vez no fue en lo más alto de un podio, sino que tuvo que ver con la experiencia humana, como ella misma lo definió.
El último fin de semana, Mica corrió en tándem con la ciclista no-vidente Florencia Sánchez en el Mundial Adaptado de Pista que se disputó en Río de Janeiro. Así ambas se convirtieron en el primer dúo argentino en competir en el certamen de mayor importancia.
Un meritorio noveno puesto en la categoría Persecución fue el logro que cosecharon las argentinas, aunque para Micaela fue mucho más. Me dejó mucho más la experiencia humana, de compartir el día a día con Flor, que cualquier otra cosa, aseguró en diálogo con Clarín.
Ser la guía de una chica no vidente fue una experiencia especial, que me dejó mucho. Más en lo humano que en lo deportivo. Convivir con ella me dio fuerzas. Aprendí mucho de cómo llevarla adelante cotidianamente sin tener algo que para todos es primordial, agregó.
Barroso tiene 21 años y es una gran promesa del ciclismo nacional. Ahora, su sueño es llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.







