Seis policías quecumplían funciones en la Subcomisaría de la localidad sanvicentina de Domselaarfueron apresados ayer, acusados por maltratos a detenidos, según informó lafiscal penal de La Plata, Virginia Bravo.Bravo dijo a la agencia estatal Télam que los policías están acusados de losdelitos de "severidades y vejaciones en perjuicio de detenidos hombres ymujeres- que eran sometidos a vejámenessistemáticos en el destacamento policial de Domselaar. Además de los sieteefectivos policiales que se encuentran presos, existiría otro oficial acusado,que por estas horas es buscado por la Justicia.Tras la detención de los policías, el ministerio de Seguridad bonaerenseresolvió separarlos de inmediato de la fuerza, según reveló ayer Télam.La denuncia se inició a principio de mes cuando la Comisión Provincial por laMemoria (CPM), que preside el premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, intervinopara garantizar un rápido traslado a cinco mujeres detenidas en esa comisaría yque ante una inspección del Comité contra la Tortura reportaron que permanecíanen "aislamiento extremo" y sufrían en maltratos.Tras una recorrida de integrantes de la Comisión, la Fiscalía de Brandseninspeccionó el lugar y comprobó que las mujeres, de entre 20 y 30 años de edad,eran alojadas juntas en una celda de 3 por 4, con sólo dos camas de cemento yun excusado.
Luego de que la CPM presentaraesa denuncia, la Justicia dispuso el trasladado de las detenidas a la AlcaidíaN° 3 de La Plata. La fiscal Virginia Bravo les tomó declaración y comenzó ainvestigar los hechos.
El horror en el pueblo
Según el detallado informe, que había presentado la CPM las cincodetenidas tienen entre 20 y 30 años de edad, y algunas de ellas son madres."Permanecían alojadas todas juntas en una celda de tres metros por cuatro, consólo dos camas de cemento y un baño que se tapaba de manera recurrente. Dormíanen el piso sobre colchones que sus familiares les habían traído. No teníanacceso a cuidados médicos de ningún tipo ni recibían alimentos. Sólo comían loque sus familiares alcanzaban cada día a la dependencia policial. Estaban encerradas las 24 horas, enaislamiento extremo, aseguraba la acusación.
Las mujeres también habían denunciado que en los últimosmeses fueron víctimas de torturassistemáticas por parte de los policías encargados de su cuidado, todosagentes varones, pese a tratarse de una dependencia destinada únicamente amujeres. A esas condiciones se sumaron las agresiones físicas, psicológicas yverbales; abuso sexual y hostigamientopermanente por su condición de mujer: "Estánacá por putas; "Sus familias saben que son putas, eran algunas de lasfrases con las que convivían.
Un equipo del Comité contra la Tortura de la CPM inspeccionóel lugar e intervino para garantizar un rápido traslado que permitasalvaguardar la integridad de las mujeres. Según informaron desde el organismo,al ingresar a la celda donde permanecían detenidas, se percibió rápidamente unclima de hostigamiento y violenciaque las obligaba a permanecer en silencio. Luego reconocieron estar amenazadaspor los policías. Al momento de la entrevista, presentaban síntomas de estréspost traumático: episodios de llanto, temblores, imposibilidad de sostener lamirada.
Entre los episodios narrados refirieron a la noche del 31 de diciembre, cuando varios agentespoliciales ingresaron a la celda, les entregaron una sidra, las agredieronverbalmente y amedrentaron violentamente, lo que motivó que salieran al patio.Con las detenidas allí, los efectivos sesubieron al techo enrejado y comenzaron a masturbarse mientras les gritaban "aver a quien le cae este guascazo.
Además, el informe agregaba que esa misma madrugadaalrededor de las 4, un agente comenzó a arrojarlespetardos dentro de la celda y a amenazarlas diciéndoles que les iban "a meter un tiro en el culo por putas yque se iba a justificar diciendo que "habían querido escaparse. La secuenciade la noche entera las aterrorizó completamente.
En otra ocasión, a una detenida la obligaron, mientras la golpeaban, a limpiar con unatapita de gaseosa una letrina colmada de excremento.
En el relato, las presas mencionaron ser testigos de unhecho ocurrido a mediados de enero: la tortura de un hombre que fue ingresado auna celda contigua. Escucharon ruidos que confirman que fue golpeado y torturado con picana eléctrica. Luego,el detenido fue vestido con ropa íntimade las detenidas y abusado.






