La tormenta que se desarrolló el último jueves en San Vicente trajo una consecuencia inesperada. Un rayo que cayó en una zona periurbana mató a siete vacas que estaban pastando. El dueño del campo vendió algunas de ellas a los vecinos, que decidieron carnearlas para comerlas.
La descarga eléctrica se dio alrededor de las 15 y tuvo como epicentro un campo del barrio La Estelita, en el límite entre San Vicente y Alejandro Korn. Las vacas estaban frente a las calles San Miguel del Monte y Adolfo Korn. Siete murieron en el acto y otras quedaron afectadas por el shock.
Ante esa situación, vecinos del barrio ofrecieron comprar las vacas muertas para aprovechar su carne. Nosotros compramos una. Acabamos de comer bifes de cuadril y estaban bárbaros, contó esta tarde ante El Diario Sur una vecina.
Solo quedan dos vacas tiradas en el suelo que todavía no fueron vendidas.






