El miércoles pasado por la noche los bomberos de Domselaar recibieron un llamado de una patrulla municipal, por un supuesto incendio en un local ubicado a metros de la intersección de las calles 9 de Julio y Teniente Origone.
La dotación de bomberos a bordo de la Unidad 22 no tardó en llegar al lugar gracias a que su ubicación era cercana a la del Destacamento. Al llegar se encontraron con que un auto prendido fuego estaba causando el incendio de un taller mecánico.

Luego de trabajar durante 40 minutos para poder combatir a las llamas, descubrieron que el incendio no fue casual, ya que el candado de una de las puertas había sido forzado por delincuentes, quienes además de prender fuego el auto sin motivo, se olvidaron una masa y un cortafierros.

La patrulla municipal que había dado aviso a los bomberos sobre el incendio, intentó hacer la denuncia de lo ocurrido en la Comisaría de Domselaar, sin embargo les informaron que solamente el dueño del taller podía asentarla.
El aislamiento obligatorio produjo menos movimiento en las calles, lo que para muchos delincuentes significó el escenario ideal para salir a delinquir, debido a que gran parte de las fuerzas policiales se vieron abocadas a controlar la circulación durante la cuarentena.








