GUERNICA

Policías de guardia en el hospital de Guernica reclaman el pago de las guardias

Debido a los constantes roces y problemas entre los médicos que atienden las guardias y los pacientes, desde septiembre pusieron custodia policial. No obstante, los efectivos todavía no cobraron sus sueldos y denuncian estar trabajando en condiciones inadecuadas.

Policías de guardia en el hospital de Guernica reclaman el pago de las guardias
El Diario Sur

La salud y la seguridad son dosde los pilares esenciales del bienestar social y también dos de las premisasque siempre reclaman los ciudadanos. No obstante, no estarían siendo cumplidaso bien atendidas en Guernica. Desde el hospital municipal, Cecilia Grierson, llegan las quejas, no sólode los pacientes sino de quienes están encargados de la seguridad de losmédicos de guardia.

Los policías que allí desempeñanlas guardias, con turnos de 12 horas, denuncian que hace 4 meses que no cobranel sueldo correspondiente a este servicio y que, desde el hospital, se lesbrindarían malas condiciones de trabajo, así como también estarían brindando unmal servicio de guardia a los pacientes.

Todo comenzó el mes de septiembredel pasado año, cuando tras un accidente entre médicos de guardia ypacientes, desde el Ministerio de Saluddecidieron poner una guardia policial permanente en este centro médico. "Desde octubrehubo caballería hasta diciembre, con efectivos de la comisaría de Guernica.Después lo levantaron a eso, quedaron solamente efectivos de Guernica y los quevenían a hacer adicional”, explica uno de los policías que realiza estasguardias.

Se trata de tareas adicionales alservicio ya establecido, que son de 12 horas: de 8 a 20 y de 20 a 08 de la mañana,que son realizadas por personal del comando de Presidente Perón, de lacomisaria de Guernica.

"En septiembre se empezó a hacerguardias; se hacen ahí más que nada para protección de los médicos, porque lespegaban, los amenazaban y demás, después del conflicto que hubo el ministroordenó que se ponga policía”, añade.

A pesar de llevar más de 4 mesestrabajando, todavía no vieron ni un centavo del sueldo que tendrán quepercibir. Son entre 8 y 10 policías, una decena de familias que necesitan de estedinero para su vida diaria.

"Llamamos al ministerio y nosdicen que no entró el pago, que llames otro día, sino te pasan con el teléfonode un comisario, que es el encargado que está en el Ministerio de Salud,nuestro referente, encargado del adicional, que nos boludea. Te dice que tepaga y después que entró mal la planilla, que ya va a salir y siguen sinpagarnos”, denuncia el efectivo de la policía de Guernica.

Algunos de ellos necesitan eldinero por cuestiones de salud, para comprar medicamentos o bienes básicos paratodos los días. Ante los reclamos de estas situaciones extraordinarias, sussuperiores solo los habrían contactado con un coordinador que le habríaasegurado que en breve tendría el pago, ymientras tanto le conseguirían los medicamentos pero todo esto no pasó.

"El área de salud paga atesorería, lo deposita mediante nuestra cuenta bancaria en Seguridad, a nuestraárea, pero nos dan vueltas siempre y uno está ya cansado. Además los doctoresse ponen quisquillosos, a veces no tienen ganas de atender a la gente y lagente se pone irritante, los patea y unotiene que dar la cara. A parte de que no nos pagan no nos dan un lugar físicopara estar ahí adentro los que hacemos adicional. Generalmente estamos sentadosen los autos particulares”, afirma el policía.

Además, asegura que en variasocasiones han acudido al rescate de los médicos, "porque este hospital no es unhospital tranquilo que digamos”. "Más porque la atención a los pacientes es aveces muy deficiente. Están comiendo tutucas en la guardia y sólo va laenfermera a preguntar qué les pasó y le hacen una revisión de cara, de ojonomás, con un vistazo general mediante una encuesta de que es lo que te pasa,no lo examinan ni nada. Si la enfermera considera que es para urgencias le daun turno y lo hace esperar y te atienden, si la consideración de la enfermeraes negativa te dice: ‘esto es para emergencias’ y te patea”, denuncia.

Todas estas pequeñas deficienciasa la hora de atender a los pacientes hacen que las intervenciones policialestengan que ser cada vez más frecuentes y más importantes ante la molestia ydescontento que tienen los usuarios del servicio público de salud.

"Para ejemplificar, la semanapasada se quemó un tubo de iluminación en el área de terapia intensiva y tuvimosque salir corriendo, porque empezaron a decir que el incendio era enneonatología, a pesar de que era en terapia intensiva. Había un solo matafuegosque lo agarró un chico de limpieza, uno solo para todo el edificio. Tuvieronque sacar a todo el personal de terapia intensiva, a todos los bebés… con esote digo todo”, denuncia el policía que tuvo que acudir en dicha ocasión alrescate de los pacientes.

Tanto los trabajadores como losefectivos policiales y los usuarios del hospital Cecilia Grierson reclaman quese cumplan las condiciones, ya sea de asistencia sanitaria como del pago de lossalarios en tiempo y forma.