San Vicente

Quién es el “Gato” Ramos, el jefe de La Cámpora que vive en una prefabricada

Tiene 38 años y es el referente máximo de la agrupación K en el Distrito. Es amigo y asesor del “Cuervo” Larroque, y fue el principal responsable de la campaña del “Chapu” Barralle. Vive de forma humilde en el barrio Solferino de Alejandro Korn.
lunes, 22 de febrero de 2016 · 10:15

Esteban Ramos tiene 38 años pero parece de menos. Es la primera vez que accede a dar una entrevista y su aspecto es el de un pibe de barrio, y no el de un dirigente político de peso. Su personalidad, en cambio, es más compleja. Parece trazar un camino ambiguo, que va desde la ingenuidad, a la experiencia de un hombre que atravesó momentos difíciles a lo largo de su vida, que incluyeron el hambre, la soledad y hasta lo llevaron a pensar en una decisión fatal.

"El Gato” o "el Mago”, como le dicen todos, es el líder de la agrupación La Cámpora en San Vicente, y también el principal referente del kirchnerismo local. Es amigo y asesor en el Congreso de la Nación del diputado Andrés "Cuervo” Larroque, que tiene su misma edad y es su padrino de militancia.

"Yo no soy un cuadro político. Soy un cuadro territorial que sabe lo que es la necesidad. Yo vi a mi vieja llorar porque no tenía nada para darnos de comer”, se define Ramos, que a veces habla con la zeta, y que maneja un lenguaje tan barrial como su tatuaje de La Renga. Tan fanático como su tatuaje de Néstor y Cristina Kirchner.

El barrio Solferino

Abriéndose paso en su Ford Ka desvencijado por el barrio que lo vio crecer y en el que todavía vive, el Solferino de Alejandro Korn, "el Gato” tiene que parar a cada rato, a saludar a los vecinos que van caminando.Todos lo conocen.

En la calle Vicente Casares al 500 vive Petrona, la mujer que lloraba porque no tenía nada para darle de comer a sus nueve hijos. Es paraguaya y su semblante transmite calidez. La casa humilde, en la que supo funcionar un comedor infantil, está ahora cubierta por un tinglado. Y tiene un nombre: "Centro Comunitario Sergio Ramos”, en memoria del hermano de Esteban que se suicidó en 2013. "Mi hermano se mató porque no tenía trabajo. Si yo fuese como todos los políticos, que meten a toda su familia en cualquier lado, eso no hubiera pasado”, recuerda con dolor ante El Diario San Vicente.

A 50 metros de lo de Petrona, en una casa que comparte con su suegra, vive "el Gato”, junto a su actual mujer, una chica linda y rubia, notablemente más joven que él, y su hija de un año y seis meses, Kristina (así con k de kilo). Con sus dos parejas anteriores, Ramos tiene otros cinco hijos, entre ellos el único varón, que se llama Néstor Carlos, y Victoria Guadalupe, que es ahijada de la diputada nacional Victoria Donda.

"Si yo tuviera grandes ambiciones políticas no viviría en una prefabricada que se llueve”, comenta, mientras fuma y ceba mates en su "búnker” de las calles Aviador Valdez y Perú, en el centro de Alejandro Korn. A la hora del almuerzo su hermano convida unos patys y sirve Manaos Cola (hay que animarse a probarla, no es tan fea).

La militancia y la política

El primer acercamiento a la política de Esteban Ramos fue en el año 2001. "Empecé militando en una agrupación piquetera de la Villa 1-11-14. Pero en realidad no me interesaba la política: iba y llevaba amigos porque nos daban mercadería”, asegura.

Después, en los albores del kirchnerismo, en 2003, Larroque fundó Juventud Presente, una de las primeras agrupaciones K, que después convergería con La Cámpora. Enseguida, Ramos se fue con "el Cuervo”, y desde allí empezó a crecer.

En San Vicente, siempre tuvo una relación tirante con el ex intendente del Frente para la Victoria, Daniel Di Sabatino, aunque en las elecciones legislativas de 2013 aceptó ser el quinto candidato a concejal de su lista. "Yo no quería ir, pero ‘el Cuervo’ me dijo que firme. Y yo soy muy orgánico, siempre acato las órdenes”, dice ahora, al tiempo que llama "traidor”a Di Sabatino.

En cualquier caso, la explosión política de Ramos llegó en 2015, cuando La Cámpora se decidió a jugarle la interna del FPV a Di Sabatino. El candidato a intendente fue el entonces jefe de la Anses, Diego "Chapu” Barralle, un hombre de Almirante Brown ajeno a San Vicente. Sin embargo, las decisiones y la administración de los recursos de la campaña pasaron por las manos del "Mago”, que no aceptó ser candidato a concejal, aunque colocó a su hermana, "la Choco”, en la tercera ubicación de la boleta.

Con un costoso despliegue proselitista, bancado desde las esferas del entonces gobierno nacional –algo inédito para un distrito de menos de cien mil habitantes-, La Cámpora logró en las PASO desplazar a Di Sabatino. Pero cuando parecía imposible que alguien les arrebatara el Municipio, el crédito local, Mauricio Gómez, acompañado por la UCR, dio el batacazo. "Perdimos por 300 votos, qué increíble”, se lamenta quien hubiese sido un poderoso secretario de Desarrollo Social. "Iba a manejar todo yo”, fanfarronea.

Ramos no niega que la campaña de Barralle haya sido "la más cara de la historia de San Vicente”, aunque afirma: "Yo no manejé plata, solamente administré recursos. Íbamos a los barrios, veíamos qué necesidades había, y entonces nos bajaban las cosas que pedíamos. Y después nosotros las repartíamos”.

Entre los posibles motivos de la derrota, señala: "Creo que nos confiamos mucho. Y también se dijeron muchas cosas de nosotros que no son ciertas, el Facebook te arruina”. Y agrega: "Además, la gente de Di Sabatino, por oposición a nosotros, jugó con Cambiemos. Pero les salió mal, porque se ve que Gómez es un chabón piola que no mantiene a esos ñoquis”.

Con el nuevo gobierno municipal, Ramos parece mantener una relación cordial. "Nosotros no transamos ni recibimos ningún cargo ni nada, pero vamos a pedirle cosas para la gente de los barrios, porque ellos son los que están, y tienen que responder. Y nos dan bastante bola, por eso estamos acompañando. El pueblo está más prolijo; Gómez es un viejo macanudo”, refleja. Y apunta: "Por ahí se equivocan porque estaban durmiendo la siesta, se levantaron y habían ganado. Entonces meten a cualquier gil, porque no tienen gente confiable”.

La cumbia militante de Clase K

Esteban "el Gato” Ramos es el principal responsable de la banda de cumbia militante "Clase K”, que saltó a la fama en 2007 con "La cumbia de Cristina”. "Son todos pibes de acá, de Korn, amigos. Y siempre tocan en los actos. Estuvimos en Casa Rosada, con Calle 13, y en la cancha de Argentinos Juniors, el día que habló Máximo (Kirchner)”, cuenta con orgullo Ramos. Para los curiosos (y los valientes que se animen a escuchar), las canciones de Clase K se pueden encontrar en Youtube.

 

Manuel Nieto

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