Después de las elecciones

El nuevo mapa del Concejo Deliberante deja abierta la disputa por la Presidencia

Unidad Ciudadana y Cambiemos tienen la aspiración de obtener el máximo cargo legislativo a nivel local. Ninguno tiene mayoría propia, por lo que se esperan largas negociaciones.

El nuevo mapa del Concejo Deliberante deja abierta la disputa por la Presidencia
El Diario Sur

La conformación del Concejo Deliberante a partir del 10 de diciembre, cuando asuman los concejales electos este año, presentará un panorama de ventaja para Unidad Ciudadana, tras el triunfo que consiguió la lista encabezada por Nicolás Mantegazza, aunque el panorama no será del todo oscuro para el espacio del intendente Mauricio Gómez. 

El triunfo por 500 votos de diferencia le permite a Unidad Ciudadana ingresar seis concejales al cuerpo, cuando solo defendía tres lugares. De los esos seis, cinco son "puros" del sector de Mantegazza y el restante es Diego "Chapu" Barralle, que, tal como lo indica a la ley, se plegó a la lista luego de haber sido derrotado en las PASO.  

En 2015, el Frente para la Victoria, que salió segundo detrás de Cambiemos, había ingresado tres ediles referenciados con Barralle. Uno de ellos, Andrés Lorusso, abandonó el bloque y en las elecciones de este año participó con una agrupación vecinal. Así que, en suma, Unidad Ciudadana tendrá a partir de diciembre ocho concejales. 

En el caso de Cambiemos, solo renovaba la banca de Alejandro Magnetti -que asumió tras la renuncia del socialista Carlos Laguzzi por su decepcionante performance en las PASO-. El oficialismo sumó tres bancas a las tres que había obtenido en 2015 con el triunfo de Gómez. De esa forma su bloque tiene seis propios, entre los que se cuenta el referente del PRO a nivel local, Beto Armirotti, que suele marcar diferencias con la gestión municipal pero la apoya en los lineamientos generales. 

Los tres concejales restantes son los que entraron en 2015 con la lista del Frente Renovador que llevó como candidato a intendente a Roberto Vázquez. Ninguno de ellos responde a Vázquez, que en 2017 se quedó nuevamente afuera del Concejo. Juan Montalvo se muestra como el massista más puro, Gastón Lodigiani responde al duhaldista Antonio Arcuri y Adriana Boccalandro pegó el portazo del espacio del ex intendente de Tigre y se mueve cerca de Cambiemos. 

Ellos tres, más Lorusso, podrían funcionar cómo los árbitros que definan las votaciones parejas en el Concejo. La primera prueba será el 10 de diciembre, cuando se elijan las autoridades del cuerpo y tanto Cambiemos como Unidad Ciudadana aspiren a la silla de la presidencia, que actualmente ocupa la radical Graciela Biscaldi. El espacio que quiera ese puesto necesitará diez votos. A priori, Mantegazza está más cerca de conseguirlos, pero para el oficialismo no sería imposible conseguir los cuatro votos que le faltan. 

Desde los dos partidos aseguran que la presidencia del Concejo es un tema que todavía no evaluaron aunque reconocen la aspiración. La voluntad del presidente vale doble a la hora de desempatar vocaciones y además tiene incidencia para frenar o acelerar el tratamiento de un tema. También hay otros cargos por cubrir: la dos vicepresidencias y las secretarías.