Laguzzi es un político que cultiva un perfil de honesto y principista, pero que como demuestran las elecciones pasadas, carece de apoyo del ciudadano sanvicentino. Llegó a su banca en 2013 como candidato del Frente Progresista Cívico y Social, un espacio en el que confluían la UCR, la Coalición Cívica, el GEN y los socialistas.
Pero en 2015 los radicales y la Coalición Cívica se sumaron a Cambiemos, mientras que los socialistas que lo apoyaban se fueron con La Cámpora y el GEN con Massa. Así que el dirigente debió conformarse con la lista de Víctor De Genaro y Gabriela Troiano, que en la provincia tampoco llegó al 1,5 %.
Tras conocerse los resultados de las PASO, Laguzzi presentó su renuncia al Concejo. "Si después de todo el trabajo que realicé por mi pueblo, éste me da la espalda, creo no ser digno de ocupar esa banca", se justificó.
Con su portazo, Laguzzi le permitió al oficialismo de Cambiemos sumar un nuevo asiento en el Concejo con la llegada de Alejandro Magnetti.
Laguzzi había logrado resaltar en la política de San Vicente por sus permanentes denuncias y pedidos de informes al ejecutivo. "Se manejaba con mucha soberbia dentro del Concejo. Ahora quedó claro que no representaba a nadie", comentaba el lunes un concejal opositor.
Ya había un claro indicio de la falta de representación del socialista cuando en la interna que hizo el Partido Socialista a nivel local su candidato alcanzó unos magros 8 votos frente a los 55 que tuvo el ganador, "Toty" Lorenzo.
Ahora, inexplicablemente ofendido por la falta de apoyo en las urnas, Laguzzi decidió abandonar la banca por la cual había sido honrado para representar a los vecinos hasta fin de año, manifestando un descargo con forma de reclamo hacia el mismo ciudadano que lo erigió por no haber recompensado con el voto su trabajo en los tres años y medio que duro su mandato.






