MUESTRA FOTOGRÁFICA

Enfocar con el ojo interior y hacer ‘click’ con una cámara

Esa es la propuesta que se plantea en el curso fotográfico dictado en nuestra localidad. Como muestra del trabajo de todo el año, realizaron un exposición abierta el público.

Enfocar con el ojo interior y hacer ‘click’ con una cámara
El Diario Sur

Una vez más el arte ataca nuestra localidad y esto es másque positivo. De la mano de Graciela Puppo, el Centro Cultural La Casona contóentre sus atracciones con una muestra fotográfica organizada por las alumnasdel taller que allí se dicta.

"Yo me dedico a lafotografía desde hace siete años de una forma no académica. De hecho yo he pasadopor otras disciplinas también, en talleres literarios, estudié percusión desdeel año 2008, asique mi propuesta era trabajar la expresión a través de lafotografía. Osea, no es que sólo vimos aspectos técnicos del medio fotográficosino que lo ampliamos leyendo cuentos, siempre incentivando a que escribansobre las fotos, recurriendo a otras fuentes como Kandinsky quien habla sobre el color y la sombra. También soyiluminadora teatral de la compañía "Jícara”, ex compañía Diario Mundo y setrabaja mucho la poesía, el teatro de abstracción, de manipulación de objetos,la iluminación, todo eso despertó como aspectos más poéticos, un contacto notan técnico”, comienza a contar Graciela sobre todos los conocimientos que haacumulado a lo largo del tiempo. "Todos esos elementos me impulsan a mí atrabajar en el taller, más allá de la fotografía, en la expresión interna através de la misma. Qué es lo que querés decir y ahí ir a buscar la foto, comosi eso fuera un reflejo de algo interior”, explica intensamente.

-¿Cuántos alumnos hayen el taller?

Finalmente quedarontres mujeres que son las que expusieron: Victoria Elías de 16 años, AnaBorbelli que es una jubilada y Patricia García.

Para todos aquellos curiosos que quieran participar en algúnmomento de esta propuesta, ella nos cuenta más detalles: "el taller es paratodas las edades; de hecho la más joven que después se mudó, tenía 14 años. Esmuy bueno en el sentido de convivir las distintas visiones, condimentos quecada uno trae de su vida, los distintos contactos con la tecnología, con todoel hambre de la experimentación o la fe en sí misma. Por ahí la gente grande sequeda mucho con ‘yo no puedo, ya estoy vieja’ y eso fue parte del pulimiento enel taller; esto es un oficio, hay que seguir buscando. La clave está en que siuno puede verbalizar internamente, lo puede plasmar en el exterior másfácilmente; ese era como un poco el lema del taller”.

-¿Cómo surgió la ideade la expo?

Yo más o menos en noviembre empecé a preguntar qué lesparecía la idea de armar una muestra mostrando un poco todo el trabajo querealizamos. También hubo mucha labor de edición de fotos que ellas habíansacado antes y ahí empiezan a autocriticarse para bien, que forma parte tambiéndel progreso de un fotógrafo y se expusieron esas fotos de una forma máscompleta; pensando en una composición.

-¿El curso lo terminaroncon esta muestra o siguen en el verano? La idea es continuar, justo ahorael espacio cerró por el verano, pero hay posibilidades de seguir en elInstituto Buscaglia, en la Biblioteca Mitre o un lugar en Korn que también mepropusieron. La voluntad de continuarlo en el verano está, pero no séexactamente en dónde.

La muestra que resultó del trabajo y el aprendizaje de todoel año estuvo montada desde el jueves 11al jueves 18, bajo el lema que le da nombre al taller: ”La expresiónfotográfica y uno”.

"La muestra también contó con unaintervención musical, de la mano de Carolina Epíscopo, Sebastián Scrivano ymía. Estudio percusión desde el año 2008 en el taller El Alboroto Percusión(coord. por Matías Suárez) hoy localizado en Banfield. Además la tuve de profea Carolina hace algunos años y con Sebastián empecé este año en un taller quehabía arrancado en La Casona, y luego seguió con clases particulares en sucasa, y asistiendo a un taller que brindó en el Intituto Buscaglia deconstrucción de djembé (tambor africano) con pasta de aserrín y transmisión detoques de ese tambor y su cuerda”, detalla.

UN CUENTO PARA EMPEZAR

Para hacer partícipe al lectorde cada detalle, Graciela comparte el cuento que inició el tallery queplantó las bases de las ideas que seguirían.

Este cuervo es vecino mío. Jamás le he hecho elmenor daño, pero tiene buen cuidado en mantenerse en la copa de los árboles,volar alto y evitar la humanidad. Su mundo empieza donde se detiene mi débilvista.Ahora bien, una mañana nuestros campos se hallabansumidos en una niebla extraordinariamente espesa y yo caminaba a tientas haciala estación. Bruscamente aparecieron a la altura de mis ojos dos alas negras yenormes, precedidas de un pico gigantesco y todo se alejó como una exhalación ycon un grito de terror como espero no volver a oír otro en mi vida. Este gritome obsesionó toda la tarde. Llegué hasta el punto de mirarme al espejo,preguntándome qué habría en mí de espantoso.Por fin comprendí. La frontera entre nuestrosdos mundos se había borrado a causa de la niebla. El cuervo, que se imaginabavolar a su altura acostumbrada, vio de pronto un espectáculo sobrecogedor,contrario para él a las leyes de la Naturaleza. Había presenciado unamanifestación de la rareza más absoluta que puede concebir un cuervo: para él,un hombre volador...Ahora, cuando me ve desde arriba, lanza unospequeños gritos, y yo descubro en ellos la incertidumbre de un espíritu cuyouniverso se ha desquiciado. Ya no es, ya no volverá a ser como los otroscuervos. " ( Cuento anónimo )

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