La Quinta López es un espacio reconocido en San Vicente, conuna larga trayectoria en la recreación de grupos de jubilados -por su extensoparque con lago en el que se puede disfrutar de un día de campo- y también enla organización de eventos y fiestas.
Algunas de las fiestas más comunes que se hacen en la quintaubicada sobre la calle Chubut, a algunas cuadras del kilómetro 58 de la Ruta6- son las de Egresados, que suelen tener luego de la cena de rigor con lafamilia- un baile al aire libre, al que asisten otros chicos, amigos oconocidos de los graduados.
Esos festejos, que sólo se realizan sobre fin de año,estuvieron en el centro de la polémica el último fin de semana, cuando un grupode vecinos de la quinta, afectados por el sonido alto de la música provenientede las fiestas, decidieron presentar una denuncia en la Comisaría Primera deSan Vicente en contra de los dueños y organizadores de los eventos.
Es que el último fin de semana extendido hasta el martes 8por el feriado del Día de la Virgen- hubo una fiesta de egresados el viernes,otra el sábado y otra el domingo. Y había una planificada para el lunes, peropor la presión de los vecinos, el dueño y encargado de la quinta, Luis López,decidió sólo hacer la cena, y suspender el baile.
En diálogo con El Diario San Vicente, una de las vecinasdenunciantes que vive al lado de la quinta, expresó: "Llegamosa esta instancia porque tuvimos tres días seguidos de música muy fuerte. Enrealidad no nos molesta la música y no le queremos sacar el trabajo a nadie,pero si ellos ponen el volumen a todo lo que da, y a las cuatro de la mañanatiran unos fuegos artificiales que parecen bombas, y encima lo hacen tres díasseguidos Es mucho, porque yo no molesto a nadie.
Además, la vecina aseguró que los vecinos intentaron dialogarcon López para llegar a un acuerdo, pero "fue imposible porque nos amenazó deforma violenta para que no lo molestemos más.
"Quisimos hablar pacíficamente pero fue lo mismo que lanada, enfatizó la vecina, y agregó: "Aparte con estas fiestas que hacen, demás de mil personas, siempre hay corridas, pibes que se pelean, micros que separan en la puerta de nuestra casa y nos complican para salir.
Por su parte, Luis López también narró su versión de loshechos a este diario. "Nosotros hace 25 años que estamos acá, con la quinta. Ydesde siempre hacemos eventos y nunca pasó nada. Cuando llegamos no teníamos nivecinos y de a poco se fue llenando. A todos siempre los ayudamos cuando seinstalaron y teníamos buena relación, contó López y agregó que, en lasfiestas, "jamás hubo problemas porque nos manejamos con seguridad, ambulancia ytodo lo que corresponde.
Acerca de los hechos del último fin de semana, López aseguróque el salón de la quinta le fue alquilado a un tercero ("una personaresponsable) por los fines de semana de noviembre y diciembre, para que organicelas fiestas de egresados. "A los bailes suelen venir mil personas, todos chicosque vienen a divertirse. Se hace primero la cena con la familia, y después elbaile. También a veces hacemos fiestas que no son de egresados, reflejó.
Consultado por el volumen de la música, López reconoció quellegó a ser "muy fuerte y recordó: "Yo le había dicho al organizador que nosconvenía ponerla más bajo porque me parecía que podíamos tener problemas, perola verdad es que es un par de veces al año, no es que esto pasa todos los finesde semana.
Acerca de la presunta violencia que le atribuyó la vecina, López las negó, y denunció que él fue víctima de amenazas por parte delos vecinos que se acercaron a la quinta a quejarse por la música. "Vino unhombre de 60 años con su yerno y me dijeron que pare la fiesta o iban a ir abuscar un arma a su casa para resolverlo de esa forma. Y a raíz de eso fue quedecidí suspender la fiesta del lunes, porque en realidad, ni de la Policía nide la Justicia vinieron a decirme nada.
En sintonía, el padre de Luis, el reconocido Osvaldo López,de 84 años, agregó: "Que te pidan que bajes la música me puede parecerrazonable. Ahora, que te impidan trabajar, creo que es un injusticia muygrande.






