Jorge Drago se acercó a fines dediciembre al arroyo San Carlos, en la localidad de Domselaar, para pescar; unapráctica que llevaba a cabo habitualmente y que le agradaba. No obstante, esedía, sin saberlo, contrajo de las aguas contaminadas del mismo una bacteriallamada Leptospirosis que lo llevó a la muerte a sus 48 años.
"El 28, 29 fue a pescar a lamañana temprano al arroyo. Después de las fiestas, el 2, 3 de enero, ya seempezó a sentir mal; como si tuviera una lumbalgia y con vómitos, diarrea, elpis muy oscuro y el domingo a la madrugada le dio un paro respiratorio,recuerda su mujer, Patricia Cafiero.
Ni bien comenzó con los síntomas,su familia decidió llevarlo al hospital municipal, Dr. Ramón Carrillo. "Fueatendido en el hospital de San Vicente, le sacaron una placa y le dierondiclofenac. Él tenía hernia de disco y le dijeron que era solo eso. Lo tuvieron5 horas en silla de ruedas paseando por el hospital para sacarle 3 placas endonde no se veía nada, denuncia Patricia.
"Después de eso, al darle tantodiclofenac le taparon la bacteria y empezó a sentirse cada vez peor y peorhasta que lo llevamos a Brandsen y ahí ya era tarde porque la bacteria ya habíatomado todos los órganos, añadió. "Después de eso ya estuvo más de 40 días enterapia y después le falló el corazón y falleció porque no lo pudo soportar,concluye.
Vecinos del partido desde hacemás de 20 años, su familia siente el abandono del municipio. "Ellos tienen quebregar por el bienestar de Domselaar pero nosotros no existimos para ellos,afirma Patricia.
"Yo no hice ninguna denunciatodavía pero la voy a hacer, porque directa o indirectamente ellos tienen laculpa de lo que le pasó a mi marido. El arroyo es del municipio y las aguasestán contaminadas. El día que fue mi marido estaban hasta muertos los pescados,concluye respecto al estado de las aguas del arroyo local.
Su indignación también abarca alsistema hospitalario, donde le habrían dado un diagnóstico superficial quehabría retrasado el tratamiento. "Si le hubieran sacado un análisis de sangre ylo hubiesen tratado como la gente y no como un perro quizá se habrían dadocuenta antes. El médico de San Vicente le dijo que tenía la vértebra inflamaday que estaba a un paso de quedar paralítico, declaró la mujer del fallecido.






