El rugby es un deporte que, desde hace más deuna década -y esto no es ningún secreto-, se presenta como un fenómeno decrecimiento exponencial a nivel popularidad, que, al ir tornándose masivo,abandonó la percepción clásica de ser un producto exclusivo para la elite deSan Isidro. Tal es la popularidad que ha alcanzado el deporte de la "guinda,que las mujeres ya no se conforman con alentar a los equipos desde la tribuna ydisputarse el back más rubio o el pilar más musculoso. Ahora las chicas quierenjugar; al igual que sus novios, que sus hermanos o que cualquier varón. Enconsecuencia, las conquistas sociales del sexo femenino se han metido en unterreno complicado: el salvaje, el peligroso, el cortés; el apasionante rugby.
Como San Vicente no es ninguna isla, estastendencias aunque lentamente- han empezado a llegar. Es así que en el ClubPorteño, único club de rugby del distrito, los martes y jueves a partir de las19:30, y también los sábados, se puede ver a un grupo de chicas, de entre 13 y21 años, entrenando el deporte de"Los Pumas.
En diálogo con El Diario San Vicente, laschicas del porteño, que, contra lo que se podía llegar a esperar, son muy"femeninas, aseguran que el mundo del rugby se les hace un poco cuesta arribaen ciertos aspectos pero que la pasión por el deporte y por la camiseta delclub pueden más.
Dos de las jugadoras del plantel, CamilaPacífico y Guadalupe Montoro, se animan al mano a mano con El Diario SanVicente y dejan jugosas declaraciones sobre la participación de la mujer en undeporte tradicionalmente propiedad de hombres preferiblemente morrudos,barbudos y con cara de malos.
¿Cómoes jugar al rugby para una mujer?
Camila: Bueno, es un universo bastantecomplicado, entrenamos con varones todo el tiempo, entonces es un pocoincómodo.
¿Y jueganigual que los varones?
C: No. La modalidad que nosotras jugamos sellama Seven, que son siete jugadoras en cancha durante dos tiempos de sieteminutos. Tenemos tres forwards y cuatro backs y generalmente se van haciendobastantes cambios.
Másallá de la modalidad de juego, ¿qué otras diferencias habría entre el rugbyfemenino y el masculino?
Guadalupe: La verdad es que es un poco máslight que el rugby masculino; vamos al choque pero no somos tan brutas ytenemos menos fuerza. Aun así, de todos modos te golpeás, levantás, tackleás.De hecho en el line aprendimos a levantar; en el scrum se puja, se hookea Noes algo liviano.
¿Se hanlastimado ya?
C: Sí, yo tuve distensión de tobillo.
G: Yahora hay chicas con esguince de hombro, de clavícula, de todo
¿Yalguna vez lastimaron a alguna rival?
C: Sííííí (risas). Yo, por ejemplo, una vezdejé a una con cuello ortopédico
G: Es con amor igual.
Ya veo
C: De verdad, es amor. Amor por la camiseta,por el club, por nosotras Eso es lo que te incita a jugar por más que sea undeporte de hombres.
G: En ese sentido siempre nos dicen: "vosjugas al rugby, no sos mujer, sos re machona,pero nosotras afuera sí tenemos una vida normal, como cualquier chica.
¿Cómomanejan el tema de la violencia femenina?
C: Hay un poco de violencia femenina, perobueno, te ayuda a concentrarte. Además es un juego limpio; el rugby no es algoviolento que solo te tirás y es para brutos. Al contrario, tiene sus reglas: teaprendés a caer, a golpear y cómo golpear al otro sin que se lastime. No es quees una cosa para brutos.
Cuéntenmecómo era cuando empezaron.
C: En junio del año pasado ni siquierateníamos entrenador, venían chicos más grandes y nos ayudaban con la parte derugby y el físico lo hacíamos todos juntos.
¿Lescostó aprenderse las reglas del deporte?
G: Al principio sí. Nos encontramos con quetodas las palabras eran en ingles
C: Además no es un juego que tenés que ir achocar nomás; tenés que aprenderte todas las modalidades de juego, las jugadas,etc. La mejor manera de aprender es jugando y con la práctica.
¿Yactualmente cómo es la situación del equipo?
C: Ya este año tenemos un entrenador, que nosprograma más partidos y los entrenamientos también son mucho más armados.Estamos en crecimiento; la idea es que el año que viene, con un plantel masfijo, podamos pertenecer a la URBA. Además, el club este año ha mejoradomuchísimo: lo pintaron, arreglaron las canchas, aprolijaron todo; está muchomás lindo. Y eso nos motiva pasar más tiempo acá, venimos a merendar, hacemosde todo
¿Cómoson como grupo?
G: El grupo adentro de la cancha es muy unido.Tenemos mucho amor y mucho respeto por los colores y la camiseta del club.Realmente nos unimos mucho y siempre tiramos para adelante. Estamos muycomprometidas con el club.
C: Por ejemplo desde el año pasado no paramosde entrenarnos. En el verano hicimos la adaptación, que es solo corriendo, con[el corredor sanvicentino] Jorge Mourelle, y después arrancamos la pretemporaday a entrenar normal.
Loúltimo: ¿Cómo les gustaría definirse?
Guadalupe: como unas chicas que juegan alrugby.
Camila: No, no, no. Somos luchadoras delrugby. Porque no es común jugar al rugby siendo mujer. Y el desafío está endemostrar que no tenemos que usar polleras para ser femeninas.






