Tercera edad

Viejos son los trapos: centro de jubilados Eterna Primavera

Con más de 100 socios, el grupo de ancianos que se reúne en la Vieja Estación de San Vicente está más vital que nunca. Actividades, historias y reflexiones del centro de jubilados Eterna Primavera.

Viejos son los trapos: centro de jubilados Eterna Primavera
El Diario Sur

Los miércoles, jueves y domingos, la Vieja Estación de SanVicente le rinde homenaje al adjetivo de su nombre y vuelve a tener vida. Tejo,naipes, danza, mate, café y, sobre todo, un sinfín de historias para contar,son los elementos que se pueden apreciar cuando los ancianos del centro dejubilados Eterna Primavera se encuentran para compartir una tarde.

Eterna Primavera, como fue bautizado por una señora que yano está más, nació en 2013, justamente en época de primavera. En aquel septiembre,un grupo de ancianos que solían agruparse en otro centro, decepcionados poralgunas maniobras financieras de un dirigente, decidieron abrirse y formar unanueva institución. En la actualidad, el centro de jubilados cuenta con más de100 socios: abuelos de entre 60 y 80 años que deciden encontrarse para realizaractividades recreativas y vivir en comunidad la parte final de su viaje.

Reunidos como habitualmente lo hacen, los adultos mayoresrecibieron a El Diario San Vicente en la vieja estación y hablaron sobre eselugar en el que valores como el compañerismo y la solidaridad hacen que sesientan como en casa.

Carlos Rete, presidente de la entidad y líder natural de lamanada de ancianos, define: "Este centro de jubilados no es ni una agencia deviajes ni una mutual –porque el curro de los centros de jubilados está siempreen el tema de los viajes. Acá hacemos almuerzos, nos divertimos, jugamos,tomamos mate y café, hacemos campeonatos de tejo y, los domingos, después decomer, corremos las mesas, ponemos el equipo de música y bailamos”. "Nonecesitamos personería jurídica porque no pedimos plata”, agrega Rete, quien esreconocido en San Vicente por haber sido trabajador en la municipalidad por másde 20 años.

Pedro Herrero, otro ilustre vecino del pueblo queactualmente se destaca por su poesía, explica: "Venimos acá para juntarnos,para hacer deporte y recrearnos. Nos sirve para pasar el tiempo y divertirnos.Esto es importantísimo para nosotros porque la tercera edad tiene que estar enmovimiento, eso es lo que te saca la depresión”. "Ahora vamos a entrar en los TorneosBonaerenses; cuando volvamos de Mar Del Plata te vamos a invitar para mostrartela copa, pibe”, advierte Herrero, quien más tarde se lucirá recitando uno desus pícaros poemas de amor.

Bernardo García, un célebre apicultor sanvicentino quetambién hace artesanías, asegura: "Yo vengo acá para divertirme un rato, estaren contacto con gente. A veces, inclusive, conocemos gente nueva”. "Y lascomidas que nos hace el presidente en el disco o a la parrilla sonespectaculares”, añade, glotón, Bernardo.

También Leopoldo Gino Rubinni, ex tornero y matricero queostenta el record de ser el mayor del grupo, explica por qué participa en elcentro de jubilados: "Uno acá se la pasa bien. Cuando estoy en mi casa entro ysalgo y otra cosa no hago. ¿Qué otra cosa hacemos? –Interpela a sus pares-Entonces venimos acá, charlamos un poco, tomamos unos mates… Y la verdad quenos divertimos”.

Rodolfo Reggi, otro tradicional integrante de la comunidad,trabajador rural y comerciante, comenta sobre Eterna Primavera: "Esto es algomuy familiar, tenemos toda muchachada buena. La verdad que la pasamos muybien”. "Un objetivo a futuro nuestro es poder conseguir un local para poderprestar algún servicio a los socios como que haya un médico”, proyecta Reggi, alo que Rete, el presidente, se permite disentir: "Eso será después que terminemi presidencia. Mi forma de verlo es que con lo que tenemos, hacemos lo quepodemos y eso es bastante. Porque ya no nos queda la vida por delante, lonuestro es cortito. A esta altura ponernos a levantar ladrillos no sirve.Tenemos que disfrutar de este lugar, que es espectacular”.

Rete, quien se ufana de haber clausurado una gran cantidadde locales en San Vicente en cumplimiento de su deber como municipal,reflexiona sobre la situación de los ancianos en San Vicente: "Acá no hay unlugar para los adultos mayores donde podamos estar tranquilos, no se hace nadapor la tercera edad. Y no puede ser que para conseguir algo tengamos que ir apedirlo. Porque nos deben respeto: nosotros formamos este San Vicente y tambiénla Nación”.

Aunque intimidadas cuando tienen un grabador delante, laplatea femenina del Eterna Primavera también se hace oír. Son las voceschillonas de señoras como Mabel Pereyra –la encargada de preparar el café- yElena Marino –la cebadora oficial del mate con chucker- las que le dan al gruposu componente de frescura y alegría. En sintonía, también aparecen las hermanascampeonas del tejo: Rosa y Haide, quienes no se cansan de demostrar susupremacía en el juego playero ni de derrotar a todos los varones que se lepongan delante.

A pesar de las persistentes reflexiones que conlleva el temade la vejez, visitar el centro de jubilados Eterna Primavera puede resultar unaexperiencia revitalizadora. Sobre todo si se observa que existe un grupo dehombres y mujeres, que mucho más cerca de los créditos que del desarrollo de lapelícula, deciden ponerse en movimiento y construir un espacio en el quecompartir algo con sus pares sea la realidad de todos los días.

Manuel Nieto