Alejandra Quesada tiene 46 años y es una referente de la expresión artística en Alejandro Korn. Se dedica a la pintura al óleo y en porcelana; produce, pero por sobre todas las cosas enseña. Hace once años que da un taller en su casa, para chicos y para adultos, y todos los años exponen las obras más destacadas.
El gen artístico en Alejandra proviene de su madre, que fue profesora de dibujo y pintura. Después ella estudió en Alejandro Korn, pasó por un instituto de Palermo y se perfeccionó en Brasil, en el año 2000. Hoy es su hija la encargada de ayudarla con las clases para los más chicos.
Ya con una gran cantidad de obras realizadas y un cierto prestigio en el pueblo, Alejandra volvió al país en 2003. El taller comenzó casi sin querer, cuando les daba clases a sus amigos. Pero los alumnos fueron más y más, hasta que en 2005 se armó su espacio donde antes funcionaba la carnicería de su tío.
Entre los aprendices no hay límites ni de capacidad ni de edad. Van desde los más chiquitos hasta abuelos mayores de 80 años, que buscan superar alguna cuenta pendiente con los pinceles y los lienzos.
Para Alejandra, el taller es pura satisfacción. "Me da mucha felicidad cuando veo a mis alumnos felices, exponiendo sus obras o logrando metas. Así, define a la enseñanza como algo emotivo, lleno de sentimientos encontrados, como nostalgias y alegría. Lo importante asegura- es expresar lo que no se puede con palabras. Sus preferidos son los adultos: "Me gusta trabajar con ellos porque es más cómodo. Y a la larga se forman grupos de amigos.
Uno de los exponentes es Antonio Angilletta, que está jubilado y desde 2009 toma clases en el taller: "La verdad fue lo mejor que me pasó, porque siempre me gustó pintar y nunca había tenido la oportunidad. Me da mucha felicidad; estoy jubilado y no tengo otra cosa que hacer.
Del 15 al 30 de octubre, los alumnos del taller de pintura de Alejandra Quesada expondrán sus obras en el salón Gaetani de la Municipalidad de San Vicente. La muestra tendrá como eje a las madres y a las mujeres.






