El martes a la mañana la verdulería Cacho está llena. Faltauna hora para el mediodía y los vecinos del barrio salen a hacer las compras.Una señora pide tomates maduros; un hombre más joven se lleva una bolsa conmucha fruta. De un lado para el otro van Jorge y Agustín Abdul Hadi, que atienden ycharlan con sus clientes; nunca falta un chiste, nunca se dejan de escuchar lasrisas.
El comercio tuvo su origen en la esquina de 25 de Mayo yRodríguez Peña, donde ahora funciona Hendel. Esa casa histórica había sidocomprada por Emilio Abdul Hadi, un inmigrante árabe que había llegado al paísescapando de las hostilidades de la Franja de Gaza. En ese lugar, uno de loshijos, Yamilo conocido como "el Turco Cacho o "Semilla- instaló una de lasprimeras verdulerías del pueblo. Y el negocio fue creciendo.
Tiempo después, Cacho le dejó el local a su hermano Machín,y se mudó a Alejandro Korn, a la calle Florida. En 1978 volvió a San Vicentepara aquerenciarse en la esquina de Mitre y Belgrano, donde el negocio todavíafunciona.
"Mi viejo fueverdulero toda su vida. Conocía todas las mañas de la mercadería: cuándo y quécomprar según las estaciones del año, los precios, todo. El primer camióngrande que hubo en San Vicente fue de él; viajaba todas las noches al MercadoCentral, comenta Jorge ahora. Y agrega: "También era un tipo querido en elpueblo. Tenía muy buen trato con la gente. Sus clientes siguen viniendo ysiempre lo recuerdan.
Cacho atendió la verdulería hasta que falleció, en junio de2012, completando más de 50 años de actividad. En el último tiempo, por losachaques de la edad, llegó a implementar la modalidad de autoservicio, que losclientes aceptaron sin problemas.
Tras la muerte de su padre, Jorge decidió continuar ellegado. Dejó su trabajo y se dedicó de lleno a pintar y reformar el local paravolver a abrirlo; también compró una camioneta para buscar la mercadería.Además, sumó productos de almacén. "Mantenemos toda la clientela que tenía miviejo y sumamos mucha gente nueva porque ahora la verdulería está más linda,cuenta. Otra incorporación fue la de su hijo Agustín, que completa la tercerageneración.
En tanto, el auge de la vida sana es un punto a favor. "Ahoratodo el mundo se cuida y compra más verduras, que encima son mucho más baratasque la carne, comentan. Y enumeran "modas, como el wok, la rúcula, elciboulet, el cilantro y el jengibre. "Mucha gente no sabe qué cocinar ypregunta recetas, y uno ayuda. También hay clientes que nos usan de psicólogos.Es un trabajo muy completo, ríe Jorge.






