Son las 17.30 y una tropa de chicos sale del colegioMonseñor Schell de Alejandro Korn. Todos son varones y muchos se van enbicicleta. Llegaron a la mañana y desde entonces estudiaron los mismoscontenidos de una escuela tradicional, pero sumaron horas de práctica en lostalleres: entre motores, haciendo fuerza, con las manos engrasadas.
El Instituto Monseñor Schell nació en 1981 como una escuelade oficios dependiente de la Diócesis de Lomas de Zamora, tras una iniciativadel obispo Colinos. Por aquel entonces, con el trabajo a pulmón de los primerosdocentes, funcionaba en la parroquia San Antonio de Padua, de Korn. Más tardelogró tener su propio edificio en el mismo barrio Versailles, y en 1995, con lareforma educativa de la provincia, pasó a ser una escuela técnica conespecialización en mecánica automotriz. El director histórico que se mantuvodesde el comienzo hasta 2010 fue Alfonso Apaolaza.
Su sucesor en el cargo, Fernando Poderoso, de 46 años,asegura que Monseñor Schell es "una escuela chica, con el objetivo de brindaruna educación personalizada, acompañando a los chicos en todo momento, dándolescontención. En rigor, el instituto tiene una matrícula de 250 alumnos,repartidos en los siete años de la tecnicatura. "Los cursos tienen un promedio de25 chicos. Hay mucha disciplina y respeto. Los profesores vienen contentosporque pueden dar clase tranquilos. Y así aprenden mucho: no solo de lopráctico, también de lo teórico, porque acá es muy alto el nivel en cienciasexactas, señala el vicedirector Jorge Vílchez.
Fuera de las aulas, los talleres están altamentetecnificados. Allí, los chicos aprenden electricidad, carpintería, tornería,rectificación de motores, fabricación de biocombustible, análisiscomputarizados de autos y reparaciones, entre otros contenidos. "También tienendibujo técnico, y salen muy bien preparados para hacer cualquier carrera deingeniería, comenta Poderoso.
El ambiente familiar y el buen nivel académico dotaron aMonseñor Schell de un gran prestigio en la zona. Por eso se forman filas largastodos los años para inscribir a los ingresantes. Por eso los egresadosconsiguen trabajo fácilmente. "Son mano de obra calificada. Los vienen a buscarempresas como VTV o Simone, se enorgullecen los directivos.
El colegio tiene un plantel de 50 docentes y cuenta unrécord: apenas una sola portera. No recibe ningún subsidio, es decir que semantiene con el pago de las cuotas, que rondan los mil pesos. Entre 2009 y2014, la institución participó en regímenes de créditos fiscales presentandoproyectos y ganó en seis oportunidades. Así, la empresa Toyota aportó una grancantidad de equipamiento, entre el que se cuenta una Hilux 4x4 que los chicosutilizan como material didáctico.
El gran momento del año para Monseñor Schell se da a finesde octubre, cuando la escuela encara una muestra abierta a la comunidad, en laque se puede ver el trabajo de los chicos. Allí, hacen trabajos de fundición depiezas, de tornería, fabrican elementos como veladores y diagnostican y reparanautos.
Poderoso habla de las condiciones edilicias de la escuela ydefine: "Estamos bastante bien. Se nota la prolijidad en todas las aulas y enel patio. Excepto en la oficina de la dirección, donde hay algunos manchones dehumedad. Pero eso, claro, puede esperar.






