SAN VICENTE

El Refugio de San Vicente, una entidad que ayuda y pide que la ayuden

Más de 160 animales conviven en un terreno. Están bien alimentados y en buen estado de salud gracias al trabajo de unos diez voluntarios.
miércoles, 16 de marzo de 2016 · 00:00

Cerca de la avenida Rivadavia existe en San Vicente un predio en el que conviven más de 160 perros. Es el terreno –ampliado- de la casa humilde de una mujer que, que históricamente se ha encargado de acumular y cuidar animales abandonados. En conjunto con otro predio, que cuenta con cien canes más, forman El Refugio San Vicente, una entidad que se encarga de cuidar perros desprotegidos, para luego darlos en adopción.

En el espacio cercano a Rivadavia, además de los 160 perros, hay alambrados, contrapisos y algunos caniles, más una pequeña casa para un cuidador, un ambiente techado y una pileta pelopincho para los animales.

Los perros, que son de todas las razas (y no razas) y edades, se muestran sanos, y con buen peso. También se abalanzan sobre los visitantes nuevos y, principalmente, sobre sus protectores de siempre. Reclaman un poco de comida, pero más que nada cariño.

Esta dependencia de El Refugio San Vicente comenzó a dejar de ser el solamente el fondo de una casa en 2013, cuando la proteccionista porteña Analía Andreanitti, de 45 años en aquel momento, conoció el lugar y empezó a traer su ayuda.

Pero el 1º de noviembre de 2014 ocurrió una tragedia que cambiaría el curso de la historia. Analía Andreanitti viajaba junto a otras dos proteccionistas hacia Coronel Pringles, en el sur de la provincia de Buenos Aires, a rescatar animales de una perrera en mal estado. Sin embargo nunca llegaron: a la altura de San Miguel del Monte chocaron de frente contra un Toyota Corolla en el que iban once jóvenes alcoholizados. Analía, que estaba embarazada de seis meses, falleció en el acto. 20 días más tarde murió María, una de las acompañantes, mientras que Florencia, de 18 años, sobrevivió.

El desgraciado accidente provocó que algunos de los doloridos amigos de Analía, que la apoyaban con sus proyectos proteccionistas, decidieran tomar la posta de El Refugio de San Vicente.

Uno de ellos es Sebastián Soteras, de 34 años. Un loco que suele cargar su auto de alta gama con perros enfermos para llevarlos al veterinario. "Analía era proteccionista con todas las letras. Siempre andaba con los perritos, los operaba, los castraba, les buscaba familia nueva. Era de Caballito y se venía hasta San Vicente para ayudar a Blanca, que en un momento llegó a tener 250 perros. Y yo era amigo y siempre la ayudaba con lo que podía”, recuerda Sebastián, entre saltos de animales.

"Cuando murió Analía los amigos caímos en un vacío. Ella me dijo algo que no voy a borrar nunca de mi cabeza: ‘Vos sos de mi equipo’. Entonces a partir de su fallecimiento dije que este refugio lo iba a manejar como si fuera ella. Y hasta que no esté en condiciones de funcionar al cien por cien, no voy a dejar de venir y poner el lomo. Voy a cumplir el sueño de Analía”, relata Sebastián, quien también vive en Capital Federal.

Además de él, otras ocho personas trabajan activamente e invierten dinero en El Refugio. Son Julio lovento, Susana Buena, Gabriela Arranz, Vanesa Sueldo, Ezequiel Suazo, Aldana Chaves, Rocio Barroso y Cecilia Ullmann.

"Este predio se inundaba siempre que llovía. Pero hemos recaudado fondos y puesto dinero de nuestros bolsillos para hacer un contrapiso y levantar el suelo 12 centímetros. Además, alambramos todo el perímetro, para no molestar a los vecinos, y construimos el espacio para el cuidador y el que en el futuro vamos a usar para que los veterinarios atiendan a los perros. En eso gastamos más de 320 mil pesos. Y en alimento tenemos un presupuesto mensual de 20 mil pesos”, refleja Sebastián. Y agrega: "La gente es solidaria y colabora, pero nunca alcanza para todos los gastos que tenemos, como la veterinaria”.

"Los perros están bien, sanos y gorditos. Por eso la gente se acerca los sábados y se lleva de a dos o de a tres. Lo que pasa es que es recíproco: también llega cinco o seis nuevos”, apunta Sebastián. Y añade: "No tenemos toda la infraestructura que deseamos. Apuntamos a tener todo el predio dividió en caniles pero vamos a de a poco porque no alcanza el dinero”.

Según relató Soteras a El Diario San Vicente, El Refugio y otras dos entidades proteccionistas locales, "Narices Frías” y "Seres Sintientes”, trabajan por estos días en un proyecto para presentar ante el Ejecutivo Municipal y el Concejo Deliberante, orientado a "mejorar la situación de la fauna urbana en el Distrito”.

 

Las necesidades de El Refugio San Vicente

Desde la entidad proteccionista piden, a la población y especialmente a la Municipalidad de San Vicente, colaboración con el alimento balanceado, medicamentos, desinfectantes, agua oxigenada, solución fisiológica y elementos de limpieza.

"Además precisamos que desde el Municipio nos hagan el zanjeo en la calle, porque se nos estanca el agua, y nos recolecten los residuos, porque si no nos vemos obligados a quemar la basura. Este mes Zoonosis va a empezar un plan de castración”, destacaron desde El Refugio San Vicente.

 

La cuenta para colaborar

Banco: ICBC- Caja de ahorro en pesos

Susana Buena C.U.I.T : 27-20410696-2

Numero de Cuenta:0501/01277881/12

suc: 0542 caballito CBU: 0150501601000277881127

 

 

Comentarios

Otras Noticias