San Vicente

Denuncian invasión de moscas por un criadero de pollos

Vecinos del barrio de la Quinta López dicen que no tienen paz por culpa de los insectos. La empresa Avicomar está en la zona desde hace más de 30 años. El conflicto y el fallo del Juzgado de Faltas.
miércoles, 02 de marzo de 2016 · 10:03

"La verdad es que las moscas están por todos lados y en todo momento. Es una cantidad exagerada, y no podés ni hablar. Tenemos mosquitero e igual se meten adentro. Y no podemos salir afuera a tomar un mate”, refleja con dramatismo Carolina Ruffolo, vecina de San Vicente que vive en la esquina de las calles Alberdi y Chubut, frente a la granja de pollos que la empresa Avicomar S.R.L. tiene en el pueblo.

Según los vecinos del barrio –se trata de la zona aledaña a la reconocida Quinta López-, las moscas, cuyas larvas se crían en el excremento de los pollos, se hacen sentir fuerte con el calor del verano. "Cuando te sentás a almorzar afuera terminás compartiendo la comida con 50 o 60 moscas. Por eso tenés que andar siempre con un diario y tirando veneno”, grafica Orlando Chela, que vive en Alberdi 1155, a una cuadra del criadero. Y agrega: "Yo tengo un perro golden, peludo, tonto. La otra vez quedó tirado en el suelo y no podía levantarlo. Tenía diez agujeritos atrás de la oreja producto de las moscas. Es impresionante”.

Con todo, el vecino más afectado es el farmacéutico Pablo Matayoshi, que asegura que el criadero "tira los animales muertos a una fosa común, y los queman a la noche”, y también dice que hay ratas.

"La mosca y su excremento son vectores contaminantes, que pueden producir intoxicación. Hemos tenido casos de salmonella en chicos del barrio, inclusive en uno de mis hijos”, cuenta Matayoshi, que vive en frente de los galpones con los pollos.

Por las reiteradas quejas y denuncias de los vecinos, que llegaron a judicializar el caso, el Juzgado de Faltas de San Vicente, a cargo del doctor Carlos Rodríguez, emitió un fallo a fin de enero pasado en el que presiona a Avicomar para que "elimine todo foco larvario vivo de moscas, insectos y roedores existentes en el predio y su perímetro exterior”. Además, la avícola debió pagar una multa de 10 mil pesos.

La sentencia también insta a la Municipalidad de San Vicente a que realice los controles pertinentes sobre la empresa, para atenuar la cantidad de moscas. En diálogo con El Diario, el director de Bromatología y Zoonosis, Pablo Barranús, explicó: "Hemos hecho inspecciones a la granja y detectamos alguna irregularidad. Por eso hicimos actas y las elevamos al Juzgado de Faltas. También fumigamos la zona y el terreno de algunos vecinos. Pero la realidad es que el tema es muy complejo, porque la empresa corrigió lo que le pedimos y está habilitada y trabajando en la zona desde hace más de 30 años, cuando no tenían vecinos”.

Según Barranus, Avicomar también empezó a utilizar productos en la comida de las gallinas, que contribuyen a que en su excremento no se formen las larvas de mosca, pero que es insuficiente. "No existe un producto para que haya moscas cero, es mentira eso. Y menos con este calor”, dijo el veterinario. Y rescató: "Si vas a un criadero de pollos en el medio del campo, sin vecinos alrededor, lo más probable es que te encuentres con 50 veces más moscas de las que hay acá”.

En comunicación con El Diario San Vicente, los directivos de Avicomar prefirieron no hacer declaraciones. El antiguo criadero de pollos da trabajo a 13 familias locales y su hipotético traslado no sería una tarea sencilla.

Es que el problema de fondo está en la llamada "zonificación” del área, que permanece como rural, aunque en los últimos años fue víctima del gran crecimiento demográfico de San Vicente. La convivencia entre tres galpones de pollos y un vecindario es prácticamente imposible. Quizás con la llegada del otoño el conflicto se atenúe. Hasta que el calor se decida a volver y las moscas retomen el protagonismo.

 

 

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