"La verdad es que las moscas están por todos lados y en todomomento. Es una cantidad exagerada, y no podés ni hablar. Tenemos mosquitero eigual se meten adentro. Y no podemos salir afuera a tomar un mate, refleja condramatismo Carolina Ruffolo, vecina de San Vicente que vive en la esquina delas calles Alberdi y Chubut, frente a la granja de pollos que la empresaAvicomar S.R.L. tiene en el pueblo.
Según los vecinos del barrio se trata de la zona aledaña ala reconocida Quinta López-, las moscas, cuyas larvas se crían en el excrementode los pollos, se hacen sentir fuerte con el calor del verano. "Cuando tesentás a almorzar afuera terminás compartiendo la comida con 50 o 60 moscas.Por eso tenés que andar siempre con un diario y tirando veneno, graficaOrlando Chela, que vive en Alberdi 1155, a una cuadra del criadero. Y agrega:"Yo tengo un perro golden, peludo, tonto. La otra vez quedó tirado en el sueloy no podía levantarlo. Tenía diez agujeritos atrás de la oreja producto de lasmoscas. Es impresionante.
Con todo, el vecino más afectado es el farmacéutico PabloMatayoshi, que asegura que el criadero "tira los animales muertos a una fosacomún, y los queman a la noche, y también dice que hay ratas.
"La mosca y su excremento son vectores contaminantes, quepueden producir intoxicación. Hemos tenido casos de salmonella en chicos delbarrio, inclusive en uno de mis hijos, cuenta Matayoshi, que vive en frente delos galpones con los pollos.
Por las reiteradas quejas y denuncias de los vecinos, que llegarona judicializar el caso, el Juzgado de Faltas de San Vicente, a cargo del doctorCarlos Rodríguez, emitió un fallo a fin de enero pasado en el que presiona a Avicomarpara que "elimine todo foco larvario vivo de moscas, insectos y roedoresexistentes en el predio y su perímetro exterior. Además, la avícola debiópagar una multa de 10 mil pesos.
La sentencia también insta a la Municipalidad de San Vicentea que realice los controles pertinentes sobre la empresa, para atenuar lacantidad de moscas. En diálogo con El Diario, el director de Bromatología yZoonosis, Pablo Barranús, explicó: "Hemos hecho inspecciones a la granja ydetectamos alguna irregularidad. Por eso hicimos actas y las elevamos alJuzgado de Faltas. También fumigamos la zona y el terreno de algunos vecinos.Pero la realidad es que el tema es muy complejo, porque la empresa corrigió loque le pedimos y está habilitada y trabajando en la zona desde hace más de 30años, cuando no tenían vecinos.
Según Barranus, Avicomar también empezó a utilizar productosen la comida de las gallinas, que contribuyen a que en su excremento no seformen las larvas de mosca, pero que es insuficiente. "No existe un productopara que haya moscas cero, es mentira eso. Y menos con este calor, dijo elveterinario. Y rescató: "Si vas a un criadero de pollos en el medio del campo,sin vecinos alrededor, lo más probable es que te encuentres con 50 veces másmoscas de las que hay acá.
En comunicación con El Diario San Vicente, los directivos deAvicomar prefirieron no hacer declaraciones. El antiguo criadero de pollos datrabajo a 13 familias locales y su hipotético traslado no sería una tareasencilla.
Es que el problema de fondo está en la llamada"zonificación del área, que permanece como rural, aunque en los últimos añosfue víctima del gran crecimiento demográfico de San Vicente. La convivenciaentre tres galpones de pollos y un vecindario es prácticamente imposible. Quizáscon la llegada del otoño el conflicto se atenúe. Hasta que el calor se decida avolver y las moscas retomen el protagonismo.







