El Club Deportivo San Vicente homenajeó ayer a dos amigos ydirigentes históricos de la institución: el predio Polideportivo llevará apartir de ahora el nombre de Ruben "Milanesa Barciocco y Edgardo Marini.
Con un populoso asado en el quincho "Pelado Serrano del "Poli,el nombramiento sorprendió a Barciocco y a Marini, que se emocionaron ehicieron emocionar a todos los presentes, entre quienes se contaban personajesimportantes para el presente y el pasado del Deportivo.
En rigor, Marini había solicitado a través de una cartaenviada a la Comisión Directiva del Club a fines del año pasado, que elPolideportivo llevara el nombre de Barciocco. "Es el hombre al que le tocósacar adelante la institución en el peor momento de su historia, había escritoel dueño del puesto de diarios en su misiva. Desde la Comisión Directivaaceptaron el pedido, pero decidieron sumar a Marini al nombre del predio de doshectáreas que queda sobre la calle Lavalle. "Es que ya no se puede nombrar auno sin nombrar al otro, justificaron desde el Depo.
A lo largo de su extensa trayectoria en el club, Barciocco,de 64 años, y Marini, de 73, pasaron por muchas comisiones directivas, y sehicieron cargo de la presidencia y la tesorería de la institución en más de unaoportunidad, y en momentos en los que el Deportivo debió afrontar serias deudasy descalabros económicos. Esos méritos motivaron el homenaje de ayer.
Además, en agosto de 2014Barciocco le donó un riñón a Marini, que estaba en la lista de espera delINCUCAI debido a una poliquistosis renal. La operación fue exitosa y los dosamigos protagonizaron entonces el primer trasplante entre no-familiares de lahistoria de la provincia de Buenos Aires.
Tras el nombramiento y a pesar de las lágrimas queacechaban a toda la familia del "Depo- Marini no pudo disimular una suerte demalestar con la comisión directiva por no haber cumplido su pedido al pie de laletra.
En diálogo con El Diario San Vicente, Barciocco destacó: "Estoda una vida que llevamos en el club y hemos pasado muchísimas cosas acáadentro. Y este homenaje para mí vale más que dos millones de dólares. Es algomuy valioso y me llena de orgullo y de emoción.
Marini, en tanto, agregó: "Yo quería que el homenaje sea parael Milanesa, no para mí. De todas formas es una emoción muy grande, porquehemos vivido para el club muchos años. Nadie nos puede venir a contar esto.Pasamos por juicios, deudas y situaciones muy complicadas. Y trabajando conmucha otra gente siempre logramos salir adelante.








