En el marco de la denuncia realizada la semana pasada por laComisión Provincial por la Memoria (CPM), que aseguró que cinco mujeres detenidasen la Subcomisaría de Domselaar estuvieron sometidas a torturas sistemáticaspor parte de agentes policiales en los últimos meses, el ministro de Seguridadde la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, recibió ayer al premio nobelAdolfo Pérez Esquivel, el presidente de la CPM.
Según informaron desde la entidad, en el encuentro leentregaron una carta a Ritondo exigiendo que se tomen las medidas necesariaspara salvaguardar la integridad física de las víctimas y que se investiguen afondo las responsabilidades policiales. "Esto es doblemente grave por laperspectiva de género en la que se inscriben los abusos denunciados, aseguraron.
La CPM es un ente autárquico del Gobierno de la Provincia deBuenos Aires, que tiene entre sus funciones la de tomar denuncias e investigarla situación de los detenidos en lugares de reclusión, como cárceles,comisarías e institutos para enfermos mentales. El presidente de la entidad esel prestigioso premio nobel defensor de los derechos humanos Adolfo PérezEsquivel.
En los últimos días la comisión denunció que cinco presas deDomselaar sufrieron Golpes, tormentosfísicos, verbales y psicológicos, y abuso sexual. La CPM intervino entonces para "garantizar uninmediato traslado y evitar la profundización del estado de vulneración de laspresas.
Según el detallado informe elaborado por la comisión, las cincodetenidas tienen entre 20 y 30 años de edad. "Permanecían alojadas todas juntasen una celda de tres metros por cuatro, con sólo dos camas de cemento y un bañoque se tapaba de manera recurrente. Dormían en el piso sobre colchones que susfamiliares les habían traído. No tenían acceso a cuidados médicos de ningún tiponi recibían alimentos. Sólo comían lo que sus familiares alcanzaban cada día ala dependencia policial. Estabanencerradas las 24 horas, en aislamiento extremo, asegura laacusación.
Y sigue: "Las mujeres también denunciaron que en los últimosmeses fueron víctimas de torturassistemáticas por parte de los policías encargados de su cuidado, todosagentes varones, pese a tratarse de una dependencia destinada únicamente amujeres. A las condiciones antes descriptas, se sumaron las agresiones físicas,psicológicas y verbales; abuso sexual yhostigamiento permanente por su condición de mujer: Están acá por putas; Sus familias saben que son putas, eranalgunas de las frases con las que convivían.
El informe fue elaborado por un equipo del Comité contra laTortura de la CPM, que inspeccionó la semana pasada el lugar e intervino paragarantizar un rápido traslado que permita salvaguardar la integridad de lasmujeres. Según informaron desde el organismo, al ingresar a la celda dondepermanecían detenidas, se percibió rápidamente un clima de hostigamiento y violencia que las obligaba a las presas apermanecer en silencio. Luego reconocieron estar amenazadas por losvictimarios. Al momento de la entrevista, presentaban síntomas de estrés posttraumático: episodios de llanto, temblores, imposibilidad de sostener la mirada.
Según la CPM, entre los episodios narrados refirieron a lanoche del 31 de diciembre, cuandovarios agentes policiales ingresaron a la celda, les entregaron una sidra, lasagredieron verbalmente y amedrentaron violentamente, lo que motivó que salieranal patio. Con las detenidas allí, los efectivosse subieron al techo enrejado y comenzaron a masturbarse mientras les gritaban"a ver a quien le cae este guascazo.
Además, el informe agrega que esa misma madrugada alrededorde las 4 am, un agente comenzó a arrojarlespetardos dentro de la celda y a amenazarlas diciéndoles que les iban "a meter un tiro en el culo por putas yque se iba a justificar diciendo que "habían querido escaparse. La secuenciade la noche entera las aterrorizó completamente.
En otra ocasión, a una detenida la obligaron, mientras la golpeaban, a limpiar con unatapita de gaseosa una letrina colmada de excremento.
En el relato, las presas mencionaron ser testigos de unhecho ocurrido a mediados de enero: tortura de un hombre que fue ingresado a unacelda contigua. Escucharon ruidos que confirman que fue golpeado y torturado con picana eléctrica. Luego,el detenido fue vestido con ropa íntimade las detenidas y abusado.
Según la CPM, la inspección realizada habilitó la rápidaintervención de la Fiscalía de Brandsen, que constató las graves condiciones dedetención y el riesgo que implicaba la permanencia de las detenidas en ellugar. Luego, el Juzgado de Garantías N° 1 de La Plata, en articulación con laSecretaría de Política Criminal del Ministerio de Justicia de la provincia deBuenos Aires y la Secretaría de Derechos Humanos, dispuso el traslado de lasmujeres a la Alcaidía N° 3 de La Plata. Ya todas ellas prestaron declaración enla Fiscalía N° 7, a cargo de la doctora Virginia Bravo, quien lleva la causapor las denuncias de las detenidas contra los agentes policiales. En diálogocon El Diario San Vicente, desde la fiscalía confirmaron que la dependenciaseñalada en el informe es la de Domselaar, y que la causa se encuentra "enplena etapa investigativa.






