San Vicente

El tránsito, las multas y dejar de ser un pueblo

Con el nuevo gobierno municipal, los inspectores de tránsito volvieron a las calles y empezaron a sancionar las infracciones. La situación comienza a controlarse, pero Alejandro Korn sigue siendo un caos.

El tránsito, las multas y dejar de ser un pueblo
El Diario Sur

Le pese a quien le pese, de a poco San Vicente deja de serun pueblo y comienza a tener características propias de una ciudad intermedia.En el marco de ese cambio inexorable, que trae sus ventajas y desventajas, seincluye el incremento del parque automotor y un creciente tránsito que muchasveces se vuelve desordenado, y que alcanza su pico máximo de caos en laproximidad de la estación de trenes de Alejandro Korn, y su tramo más peligrosoen el trayecto de la Ruta N° 210 que va desde el cruce con la avenidaPresidente Perón hasta la Ruta N° 6.

Ante ese panorama, la gestión del intendente Mauricio Gómezempezó a mostrar respuestas en el asunto, y desde enero pasado volvieron a lascalles sanvicentinas los oficiales de tránsito, recluidos durante la partefinal del gobierno de Daniel Di Sabatino. Para ilustrar el cambio, alcanzan lasestadísticas: según el director general de Seguridad Comunal, Jorge Tarsia, enlos últimos meses se registró un promedio de 150 multas por semana a vehículos,mientras que anteriormente apenas se habían llegado a labrar 60 infracciones enun año.

Claro que esa catarata de multas provocó un efecto ambiguoentre los vecinos: algunos aplaudieron la aplicación de la ley y otros,víctimas de las sanciones, se enojaron "porque esto es un pueblo y estamosacostumbrados de otra manera”.

En rigor, las multas por violar las normas de tránsitoarrancan en los $ 800 –cuando se estaciona mal pero en una zona relativamenteinofensiva- y pueden ascender desde los cuatro mil a los cinco mil pesos en elcaso de pasar semáforos en rojo o no tener la documentación correspondiente. Detodas formas, la ley establece pisos y techos para los valores, que se muevensegún la zona y la responsabilidad del conductor.

Para el juez de Faltas Carlos Rodríguez, "el control en eltránsito local es muy importante, porque en los últimos años se ha duplicado elparque automotor en San Vicente y no hay posibilidad de agrandar calles, entoncesla única forma de concientizar a la población es con el trabajo de todos losdías”.

Además de contribuir en una mejor calidad de vida en el díaa día, el control en el tránsito ofrece otros beneficios para el Distrito:según pudo saber El Diario San Vicente, las infracciones aportan a las arcasdel Municipio una suma que oscila entre los 150 mil y los 200 mil pesosmensuales, un cifra modesta pero nada despreciable.

Infracciones ychalecos verdes

Vestidos con chalecos refractarios verdes –única prenda quelos distingue-, los oficiales de tránsito en el Distrito son 20. "Antes habíatres, y ganaban $ 3.500”, dice Tarsia. Y agrega: "Ahora hacen horas extras paracontrolar la mayor cantidad de tiempo posible, y están ganando arriba de 8 milpesos”.

Para hacer una multa, el ritual consiste en tocar el silbatovarias veces, con el objetivo advertir al conductor infractor. Y, en el caso deun auto mal estacionado, se espera un tiempo prudencial de cinco minutos. "Sila falta la cometen circulando, se toma la patente y a los 30 días le llega lamulta. No tenemos forma de correrlo porque no contamos con móviles”, reconoceel director general.

Los controles se llevan a cabo en los lugares clave de laciudad, tales como el Banco Provincia o la plaza Mariano Moreno, y tambiéndurante la entrada y salida de los colegios. Además, esporádicamente serealizan "operativos sorpresa”, para controlar especialmente a las motos. Comoresultado, según Tarsia, desde su cartera secuestraron 280 motos en enero, 120en febrero, y 60 en marzo. "Van bajando producto del trabajo. Pero el objetivoes eliminar las que no tienen papeles o andan con el escape libre o correnpicadas”, apuntó el funcionario.

Con todo, la gran cuenta pendiente sin dudas sigue siendo elproblemático Alejandro Korn, que sufrió en los últimos años un brutal y descontroladocrecimiento de su población. En el tránsito, esa anomia se evidencia confuerza. "Korn es un desastre”, asume Tarsia. Pero añade: "Lo que pasa es querecién llevamos tres meses trabajando a pleno en el ordenamiento del tránsito,y vamos por zonas. Primero queremos acomodar San Vicente y después abocarnos aKorn. En Domselaar, el único problema que hay son los cuatriciclos que andan amil los fines de semana, pero con operativos lo vamos a solucionar”.

 Manuel Nieto

Cantidad de motos secuestradas por el Municipio

Enero – 280

Febrero – 120

Marzo – 60 

En números

150 – es la cantidad de multas que los inspectores realizanen promedio cada semana

$ 5.000 - A esa suma puede llegar el valor de lasinfracciones, que parten de los $ 800

$ 180.000 – Aproximadamente, esa cantidad de dinero lereportan mensualmente las multas a las arcas del Municipio

El tránsito, las multas y dejar de ser un pueblo — foto 1
El Diario Sur