San Vicente

El tránsito, las multas y dejar de ser un pueblo

Con el nuevo gobierno municipal, los inspectores de tránsito volvieron a las calles y empezaron a sancionar las infracciones. La situación comienza a controlarse, pero Alejandro Korn sigue siendo un caos.
martes, 26 de abril de 2016 · 13:20

Le pese a quien le pese, de a poco San Vicente deja de ser un pueblo y comienza a tener características propias de una ciudad intermedia. En el marco de ese cambio inexorable, que trae sus ventajas y desventajas, se incluye el incremento del parque automotor y un creciente tránsito que muchas veces se vuelve desordenado, y que alcanza su pico máximo de caos en la proximidad de la estación de trenes de Alejandro Korn, y su tramo más peligroso en el trayecto de la Ruta Nº 210 que va desde el cruce con la avenida Presidente Perón hasta la Ruta Nº 6.

Ante ese panorama, la gestión del intendente Mauricio Gómez empezó a mostrar respuestas en el asunto, y desde enero pasado volvieron a las calles sanvicentinas los oficiales de tránsito, recluidos durante la parte final del gobierno de Daniel Di Sabatino. Para ilustrar el cambio, alcanzan las estadísticas: según el director general de Seguridad Comunal, Jorge Tarsia, en los últimos meses se registró un promedio de 150 multas por semana a vehículos, mientras que anteriormente apenas se habían llegado a labrar 60 infracciones en un año.

Claro que esa catarata de multas provocó un efecto ambiguo entre los vecinos: algunos aplaudieron la aplicación de la ley y otros, víctimas de las sanciones, se enojaron "porque esto es un pueblo y estamos acostumbrados de otra manera”.

En rigor, las multas por violar las normas de tránsito arrancan en los $ 800 –cuando se estaciona mal pero en una zona relativamente inofensiva- y pueden ascender desde los cuatro mil a los cinco mil pesos en el caso de pasar semáforos en rojo o no tener la documentación correspondiente. De todas formas, la ley establece pisos y techos para los valores, que se mueven según la zona y la responsabilidad del conductor.

Para el juez de Faltas Carlos Rodríguez, "el control en el tránsito local es muy importante, porque en los últimos años se ha duplicado el parque automotor en San Vicente y no hay posibilidad de agrandar calles, entonces la única forma de concientizar a la población es con el trabajo de todos los días”.

Además de contribuir en una mejor calidad de vida en el día a día, el control en el tránsito ofrece otros beneficios para el Distrito: según pudo saber El Diario San Vicente, las infracciones aportan a las arcas del Municipio una suma que oscila entre los 150 mil y los 200 mil pesos mensuales, un cifra modesta pero nada despreciable.

Infracciones y chalecos verdes

Vestidos con chalecos refractarios verdes –única prenda que los distingue-, los oficiales de tránsito en el Distrito son 20. "Antes había tres, y ganaban $ 3.500”, dice Tarsia. Y agrega: "Ahora hacen horas extras para controlar la mayor cantidad de tiempo posible, y están ganando arriba de 8 mil pesos”.

Para hacer una multa, el ritual consiste en tocar el silbato varias veces, con el objetivo advertir al conductor infractor. Y, en el caso de un auto mal estacionado, se espera un tiempo prudencial de cinco minutos. "Si la falta la cometen circulando, se toma la patente y a los 30 días le llega la multa. No tenemos forma de correrlo porque no contamos con móviles”, reconoce el director general.

Los controles se llevan a cabo en los lugares clave de la ciudad, tales como el Banco Provincia o la plaza Mariano Moreno, y también durante la entrada y salida de los colegios. Además, esporádicamente se realizan "operativos sorpresa”, para controlar especialmente a las motos. Como resultado, según Tarsia, desde su cartera secuestraron 280 motos en enero, 120 en febrero, y 60 en marzo. "Van bajando producto del trabajo. Pero el objetivo es eliminar las que no tienen papeles o andan con el escape libre o corren picadas”, apuntó el funcionario.

Con todo, la gran cuenta pendiente sin dudas sigue siendo el problemático Alejandro Korn, que sufrió en los últimos años un brutal y descontrolado crecimiento de su población. En el tránsito, esa anomia se evidencia con fuerza. "Korn es un desastre”, asume Tarsia. Pero añade: "Lo que pasa es que recién llevamos tres meses trabajando a pleno en el ordenamiento del tránsito, y vamos por zonas. Primero queremos acomodar San Vicente y después abocarnos a Korn. En Domselaar, el único problema que hay son los cuatriciclos que andan a mil los fines de semana, pero con operativos lo vamos a solucionar”.

 Manuel Nieto


Cantidad de motos secuestradas por el Municipio

Enero – 280

Febrero – 120

Marzo – 60 


En números

150 – es la cantidad de multas que los inspectores realizan en promedio cada semana

$ 5.000 - A esa suma puede llegar el valor de las infracciones, que parten de los $ 800

$ 180.000 – Aproximadamente, esa cantidad de dinero le reportan mensualmente las multas a las arcas del Municipio

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