"La verdad, no me puedo quejar. Estoy vendiendo bárbaro ypuedo vivir como quiero. Espero seguir así. Es difícil imaginar que uncomerciante de San Vicente pueda expresarse de esa forma. Ni aún en los mejorestiempos se suelen declarar los períodos de bonanza. Aunque sea por las dudas,estamos acostumbrados a llorar. Aclarado este punto, vale decir que en unrelevamiento realizado por El Diario San Vicente, en la mayoría de los negocioslocales se quejaron por la baja en las ventas en la previa del Día del Padre.
La recesión, el ajuste llevado adelante por el gobierno deMauricio Macri y también la corrupción kirchnerista, fueron algunos de lospuntos que atacaron los comerciantes sanvicentinos para explicar el período devacas flacas. Claro que tampoco faltaron las honrosas excepciones, quesostuvieron que las cosas marchan igual o inclusive un poco mejor que el añopasado.
En la casa de artículos para el hogar Hendel, un lugaremblemático que puede marcar el termómetro del consumo, el encargado HernánMerani fue terminante. "Hasta ahora, no se movió nada, dijo al cierre de estaedición. Y aportó que para el Día del Padre, las ventas suelen subir un 25 %,mientras que para el Día del Niño ascienden en un 100 %. Poco comparado con elDía de la Madre, que se lleva todas medallas, con un aumento en los ingresosdel 200 %.
Roberto Der Güy, el dueño de la tradicional relojería ElCucú, coincide: "No se vendió nada, no hay plata. Y trata de explicar: "Lo quepasa es que se la llevaron toda los José López. Y encima alargaron losferiados: la gente se va y no consume.
En la casa de deportes Fase, la encargada, Julieta, tambiéndice que "todo viene muy mal, más bajo que el año pasado. Y cruza: "Desde queasumió Macri las ventas bajaron mucho.
Para la popular tienda de ropa David, el síntoma de larecesión no aparece en la cantidad, sino en la calidad. "Viene la misma gentede siempre a comprar regalos, pero llevan medias, bufandas y calzoncillos. Todolo más barato, cuenta Daniela Acosta, la dueña. Y en ese mismo sentido seexpresan en el negocio de artículos tradicionalistas El Arriero. "Se vendengorras, bufandas. Pero nada de una agenda de cuero o esas cosas más caras,explican sus dueños.
Las excepciones aparecieron por el lado de la tecnología. Enla tienda oficial de Claro ubicada sobre la avenida 25 de Mayo expusieron quelas ventas son incluso mejor que las del año pasado. Y que aumentaron un 30 %con respecto a las fechas ordinarias. Sin embargo, dejan traslucir un indicioque marca el mal momento de la economía: se estila regalar reparaciones decelulares. "Algunas salen alrededor de tres mil pesos. Y te dejan como nuevo unteléfono que por ahí estaba en desuso, aseguran.






