En San Vicente la gente tiene mascotas. Esas mascotas aveces se enferman, y necesitan alguien que las cure. Uno de los hombres que segana la vida con esa noble tarea, la de socorrer animales con problemas desalud, es el médico veterinario Juan Ardohain, que atiende en el pueblo desdehace más de 24 años.
Ardohain, de 52 años, se recibió en 1988 en la UniversidadNacional de La Plata y con el correr del tiempo se especializó en curaranimales pequeños. "Los primeros tiempos que tuve la veterinaria también mededicaba a atender animales grandes, en el campo, pero es muy difícil hacer lasdos cosas al mismo tiempo. Me quedé con los perros, cuenta.
Según su relevamiento, casi el 70 % de los seres que atiendeson perros, y el 30 % restante está compuesto casi exclusivamente por gatos."Excepcionalmente, una vez por semana, aparece algún bicho más exótico, comotortugas, cotorras, hámsteres y cobayos.
Según el veterinario, actualmente las razas más comunesentre los perros sanvicentinos son los caniches y los pitbull, ambas con unnotable aumento en los últimos años. "De todas formas, la mayoría son mestizos.Y labradores también hay muchos desde hace tiempo. Pero los perros son como laropa: se ponen de moda. En una época era el furor por los bóxers y lospequineses, relata.
Ardohain reconoce que no tiene mascota en su casa, perorecomienda a los perros: "Es el animal que ofrece mayor compañía y tambiénseguridad. Sin embargo, cuenta que en los últimos tiempos ha crecido lapreferencia por los gatos, "porque es un animal más independiente, que necesitamenos atención, con otro carácter. No obstante, sostiene: "El animal porexcelencia sigue siendo el perro, porque pide cariño, y la gente lo que quierees dar cariño.
El veterinario afirma que su trabajo aumenta con el correrdel tiempo "porque cada vez hay más conciencia con respecto a los derechos delos animales y el buen trato. "Ya nadie le pega a los perros ni los chicosandan tanto con gomeras por calle, dice. Y añade: "También ha aumentado lacantidad de gente sola, por eso se humaniza a las mascotas y se las trata comoparientes.
El flamenco de Eduardo Duhalde, un caso insólito
En la charla con El Diario, el veterinario JuanArdohain recordó una anécdota insólita: la ocasión en que la que debió curar unflamenco que el ex Presidente de la Nación Eduardo Duhalde tenía en su quintade San Vicente. "Era en la época en la que Duhalde era gobernador. Me vino abuscar la hija, en un auto con mucha seguridad, y fui a atenderlo, contóArdohain, y agregó que el animal se había lastimado con un anzuelo, porque unode los hijos del ex mandatario pescaba en una suerte de laguna que había en lapropiedad. La historia tiene final feliz: el veterinario logró curar alflamenco.






