San Vicente

Los Marzola, una familia de fierro

La ferretería emblemática de Alejandro Korn funciona desde 1952. Todo empezó con un italiano que huyó de la Segunda Guerra Mundial. Hoy, sus bisnietos continúan con el negocio.

Los Marzola, una familia de fierro
El Diario Sur

"Todo empezó con la Segunda Guerra Mundial”, dice Fabián ‘elTano’ Marzola cuando se le pregunta por el origen del negocio familiar. ¿Peroqué relación guardan el hecho bélico más sangriento de la historia de lahumanidad con la ferretería emblemática de Alejandro Korn? Muy simple: Luciano,el fallecido fundador, nació en Italia en 1914. Y sobre el final de la "larganoche europea” decidió venir a probar suerte a la Argentina, tratando de dejaratrás la miseria y las muertes.

Luciano empezó a trabajar como albañil y de a poco progresó.A los seis años de estar instalado en el entonces Empalme San Vicente, trajo asu esposa y a su hijo, Benito. Ya junto a ellos, un buen día de 1952 decidiófundar el negocio familiar que aun hoy sigue en pie: la ferretería "Marzola ehijos”, que atravesó todas las crisis de un país autodestructivo, desde el"Rodrigazo” hasta la hiperinflación, pero que nunca dejó de crecer.

Originariamente, el local estaba instalado en la avenidaAviador Valdez. Después, durante décadas, fue un punto de referencia frente ala estación del ferrocarril. Benito, el hijo, dejó su puesto de gerente en unaempresa para hacerse cargo de la ferretería. Y lo mismo hicieron otras dosgeneraciones: la de Fabián y su hermano Fabricio; y la de Bruno y Anabella. Unárbol genealógico de ferreteros y un comercio que se transformó en empresa.

"Nosotros siempre estamos apuntando a crecer y a progresar;esa es nuestra apuesta”, define Fabián, un obsesivo de la puntualidad y loshorarios. "Mi viejo y mi abuelo nos legaron la cultura del trabajo. Eso para míes algo muy fuerte y que siempre trato de mantener. Pero también aprendo de mishijos, los escucho, les presto atención. Esta es una empresa familiar”.

Para los Marzola, el difícil negocio de la ferretería tienecuatro pilares fundamentales: sanitario, pintura, herramientas y electricidad."El secreto es estar siempre actualizado, al día con las novedades. Uno tieneque capacitarse y conocer los productos para tener argumentos de venta y poderayudar mejor a los clientes”.

Por definición, un ferretero debe ser habilidoso: "Si serompe algo en casa lo arreglo yo”. Pero también esos conocimientos tienen sulado oscuro: "Yo no quiero ofender a la sociedad, pero la verdad es que lagente a veces viene acá creyendo que le vamos a solucionar un problema, cuandoen realidad no sabe qué problema tiene. Es una locura”.

A lo largo de los años, la familia Marzola incursionó endiferentes aventuras. Tuvieron bazar, un reparto de materiales eléctricos yhasta elementos de pesca y caza, con la correspondiente licencia para venderarmas de guerra. Ahora forman parte del grupo Signar, que engloba a unos 24propietarios de ferreterías tradicionales: están asociados para comprar en unvolumen mayor y directamente a las fábricas.

Allá lejos quedó la desesperación de Luciano cuando escapabade los horrores de la guerra. Aquí, en Alejandro Korn, el hombre levantó loscimientos de una prosperidad que se mantiene y crece generación trasgeneración.