Caballos, vacas, conejos, chanchos y pollos. Chorizos,quesos, conservas y miel. El tambo mecánico, el taller, la huerta, los panales.Todas esas imágenes, entre muchas otras, se pudieron ver el último fin desemana en la exposición del Instituto Agrotécnico San José, que como todos losaños, se realizó en el campo de la escuela. Con clima primaveral, a pleno sol,la muestra fue un éxito: una multitud de gente pasó el predio entre el viernes,sábado y domingo. Los 220 alumnos pudieron presentar sus proyectos y demostrarlo que aprenden.
La "Expo fue protagonizada por 30 stands llevados adelantepor los chicos y los docentes del colegio. Se destacaron un estudio deestudiantes de primer año sobre el sistema digestivo de los conejos y lacoprofagia, que ganó el primer premio en el ciclo básico; y otro proyecto sobrefabricación de quesos y yogures, realizado por alumnos de cuarto año, quienesse llevaron el máximo galardón del ciclo superior.
Algunas novedades de la vigésima edición de la muestrafueron un proyecto sobre hongos, la presentación de ovinos, de nueva maquinaria,y el incipiente monte frutal, que para el próximo año promete ser un boom. Porsupuesto, estuvieron los tópicos de siempre: los equinos, la cunicultura, laapicultura y los pollos, que resultaron un éxito de ventas. Lo mismo ocurriócon los productos de la huerta orgánica, con las plantas del vivero, con losquesos y con los chorizos, que se agotaron hacia la tarde del domingo.
"La gente se enloquece comprando nuestros productos porquetodo es muy natural. Los chacinados los hacemos con los chanchos de acá, elqueso con la leche de nuestros tambos, la huerta orgánica la tenemos desde lasemilla, y a los pollos les fabricamos el balanceado, le explicó a El Diario SanVicente el vicedirector Luis Martínez. La escuela tiene su propia marca deregionales, Ana Blanca, y están a la venta todo el año.
Además, Martínez agregó: "En esta muestra se vuelca todo elconocimiento que los chicos adquieren a lo largo del año. Llevan adelante susproyectos con mucha libertad y autonomía, y le ponen todas las ganas. Loscuatro días de la exposición son el producto de un trabajo de meses. Nosotroslos evaluamos integralmente: desde lo conceptual y lo actitudinal.
El jurado que se encarga de premiar los mejores proyectosdel año está formado por alumnos del séptimo año, que colaboran en el armado delos stands y aportan su experiencia para los más chicos. Esos jóvenes cursanalgunas materias en la escuela y, además, realizan prácticas profesionalizantesen diferentes empresas de la zona, como las fábricas de mozzarella La Nápoli yLa Manza, y un tambo en Alejandro Korn. También ayudan en la FundaciónRedondel, que educa a chicos con capacidades diferentes.






